Si servidor no quería caldo, llega la segunda taza. Vuelven los Héroes del Silencio, cuya mayor heroicidad, dijo no recuerdo quién -¿Def Con Dos?-, habría sido permanecer efectivamente en silencio. En fin, no sé si el el mundo necesita el regreso de los maños, pero tampoco sé si era necesaria la vuelta este año de The Police, Eagles, Van Halen o Genesis. Bueno, en los tres últimos casos no era necesario ni que hubieran existido.
La banda zaragozana me despierta sentimientos encontrados. Creo que nunca he pasado tanta vergüenza ajena como en un concierto suyo en el antiguo Palacio de los Deportes barcelonés, en el que O. y este relator fueron rodeados por 9.000 fans poseídos en el sentido demoníaco de la palabra. Salvo en una pista de esquí, nunca me he sentido tan fuera de lugar.
Luego está la deriva heavymetalera que tomaron, que acabó por hacerles insufribles a mis oídos. Iberia sumergida, Avalancha o Flor de loto son de los peores suplicios a los que me he enfrentado como oyente, y no me extrañaría que descollaran en el Top 10 del hilo musical de Guantánamo.
Por el contrario, me gustan (aún) razonablemente los dos primeros discos, pese a los tics épicos. O quizás, precisamente por eso. Me parecían más sinceros, menos caricatura de sí mismos. Y en una época en que los discos de rock españoles todavía sonaban a lata, escuchar a todo volumen Entre dos tierras era toda una experiencia sensorial.
Más. A finales de los 80, cuando los grupos de la movida eran una sombra de lo que fueron, se hablaba mucho de su supuesto éxito en el extranjero. Que si Francia, que si el Reino Unido, que si Iberoamérica... Bien, salvó la eclosión del lamentable boom latino de los 90, la única vez que he visto a un artista español en un escaparate de una tienda de discos extranjera ha sido en Alemania, donde Bunbury y compañía vendían mucho y llenaban sus conciertos de público indígena.
Descubro en www.heroesdelsilencio.es que la gira, a partir de septiembre, consta sólo de 10 fechas. Las cinco anunciadas son para mear y no echar gota, con perdón: Guatemala, Buenos Aires, Los Ángeles -¡el Forum de Inglewood!-, México DF y, obviamente, Zaragoza. Sobre las cinco restantes, uno imaginaría el típico itinerario Madrid-Barcelona-Valencia-Bilbao-Granada. Pues no; resulta que lo que buscan es más una cosa tipo Berlín-Roma-París. Desde luego, si algo siguen siendo es originales.
PD: Un error informático -o del zarpas que esto escribe- dejó incompleto el texto sobre Verhoeven. Nada grave, pero una vez corregido, el título ya no resulta tan gratuito. Mis disculpas a los lectores.
Tema del día: 'Mar adentro', HÉROES DEL SILENCIO
jueves, 15 de febrero de 2007
miércoles, 14 de febrero de 2007
Mensaje en una garrafa
Contaba 14 añitos recién cumplidos este relator cuando The Police se disponía a recalar en España por última vez. Con la emoción propia de la edad, sondeé entre mi familia las posibilidades de asistir para descubrir, atónito, que mis padres no ponían muchas pegas si iba con mi hermana, y que era ésta la que no tenía ganas de cargar con un mocoso. Total, que mi acceso al mundo de los conciertos se demoró casi un año para acabar llegando de la mano de, ejem, Dire Straits.
Cerramos flashback. Bien, la noticia musical de la semana es que vuelve, tras el bolo de la entrega de los Grammys, The Police. Una gira mundial de verano-otoño, que arrancará en EEUU y saltará luego a Europa, Japón y Australia, y cuyo anuncio ha tenido lugar en el Whisky a Go Go de Los Angeles, un garito histórico donde casi entro este verano. Por cierto, acabo de comprobar -en www.thepolicetour.com- que se pueden comprar ya las entradas para los shows del Madison Square Garden (1 y 3 de agosto) y otros recintos norteamericanos.
Ha quedado claro antes que fue éste uno de los primeros grupos que me gustó. De hecho, tengo todos los discos -en vinilo, obviamente- y hace un par de años me hice con la discografía completa en formato MP3. Dicho esto, ¡qué poca ilusión me hace este regreso! Me traslado mentalmente a la hipotética actuación en el Palau Sant Jordi y me imagino un karaoke de maduritos, de esos que ya no van a conciertos de rock-salvo a Springsteen, claro- porque ya no conocen a nadie y portan mechero aunque no fumen.
Encima, Sting ha dejado de interesarme musicalmente lo más mínimo desde hace años y cotiza alto en mi lista de cretinos del rock. ¿Motivos? La Amazonia, el sexo tántrico, las declaraciones pretenciosas y esos discos... ¡Dios! Hacen que Elton John resulte un artista conmovedor. Y eso que uno de los mejores conciertos que he visto en mi vida fue de Sting, en la gira del soberbio 'The dream of the blue turtles', su primer disco en solitario.
A mí, el que me cae bien es Stewart Copeland. Que, además, es un percusionista inmenso. Precisamente The Police, Nirvana y los Stones son de los pocos grupos en los que la batería resulta fundamental a la hora de articular un sonido propio. Además, el señor Copeland -recomiendo su web www.stewartcopeland.net- siempre ha sido un cineasta aficionado, y la prueba de ello es 'Everyone Stares: The Police Inside Out', el documental sobre el trío que ha salido ya a la venta en DVD. No lo he visto, pero dadme unos días.
No hay fechas aún para la gira europea, pero difícil será que la Ciudad Condal no caiga en el lote. Así que tengo unos meses para pensar qué me pongo... y si llevo a mi hermana.
Tema del día: 'Can't stand losing you', THE POLICE
Cerramos flashback. Bien, la noticia musical de la semana es que vuelve, tras el bolo de la entrega de los Grammys, The Police. Una gira mundial de verano-otoño, que arrancará en EEUU y saltará luego a Europa, Japón y Australia, y cuyo anuncio ha tenido lugar en el Whisky a Go Go de Los Angeles, un garito histórico donde casi entro este verano. Por cierto, acabo de comprobar -en www.thepolicetour.com- que se pueden comprar ya las entradas para los shows del Madison Square Garden (1 y 3 de agosto) y otros recintos norteamericanos.
Ha quedado claro antes que fue éste uno de los primeros grupos que me gustó. De hecho, tengo todos los discos -en vinilo, obviamente- y hace un par de años me hice con la discografía completa en formato MP3. Dicho esto, ¡qué poca ilusión me hace este regreso! Me traslado mentalmente a la hipotética actuación en el Palau Sant Jordi y me imagino un karaoke de maduritos, de esos que ya no van a conciertos de rock-salvo a Springsteen, claro- porque ya no conocen a nadie y portan mechero aunque no fumen.
Encima, Sting ha dejado de interesarme musicalmente lo más mínimo desde hace años y cotiza alto en mi lista de cretinos del rock. ¿Motivos? La Amazonia, el sexo tántrico, las declaraciones pretenciosas y esos discos... ¡Dios! Hacen que Elton John resulte un artista conmovedor. Y eso que uno de los mejores conciertos que he visto en mi vida fue de Sting, en la gira del soberbio 'The dream of the blue turtles', su primer disco en solitario.
A mí, el que me cae bien es Stewart Copeland. Que, además, es un percusionista inmenso. Precisamente The Police, Nirvana y los Stones son de los pocos grupos en los que la batería resulta fundamental a la hora de articular un sonido propio. Además, el señor Copeland -recomiendo su web www.stewartcopeland.net- siempre ha sido un cineasta aficionado, y la prueba de ello es 'Everyone Stares: The Police Inside Out', el documental sobre el trío que ha salido ya a la venta en DVD. No lo he visto, pero dadme unos días.
No hay fechas aún para la gira europea, pero difícil será que la Ciudad Condal no caiga en el lote. Así que tengo unos meses para pensar qué me pongo... y si llevo a mi hermana.
Tema del día: 'Can't stand losing you', THE POLICE
martes, 13 de febrero de 2007
La culpa la tuvo De Boer
La planificación con la que intento llevar esto del blog saltó el otro día por los aires cuando, en la cola del cine, me informaron de que me quedaba sin ver esa noche mi película elegida. No la avanzo, para no perder el efecto sorpresa el día en que finalmente escriba sobre ella. Bien, el segundo plato fue 'El libro negro', de Paul Verhoeven, un tipo excesivo que me cae simpático por obras como Los señores del acero, Robocop, Desafío Total o Starship troopers.
Esperaba más del film, un thriller sobre la Resistencia holandesa durante la ocupación nazi. Entre lo mejorable, un guión que al final no deja de dar vueltas de tuerca alargando el metraje hasta las dos horas y cuarto. Excesivo, a todas luces. Lo mejor, sin dudarlo, la presencia y la interpretación de Carice van Houten, una mujer imponente y una actriz excepcional. Y eso que mi neerlandés lo tengo algo abandonado...
El toque Verhoeven se deja sentir en la recreación de la violencia, cruda y realista, pero no tanto en el sexo. Vamos, que me esperaba yo algo más subido de tono, y encontré en su lugar un toque erótico más años 40. Y cuidado, este hombre no se corta: En El hombre sin sombra dejó en la sala de montaje la escena en la que el hombre invisible que encarnaba Kevin Bacon violaba a una vecina de muy buen ver.
A posteriori, me entero de que Zwartboek (título original) está basada en una historia real en torno a un tipo apellidado.... De Boer!!!. No me extraña -lo de que sea verídico-, ya que los buenos y malos en sentido estricto pocas veces guardan relación con la realidad, y ésta, más que en blanco y negro, se pinta en grises varios. Viene esto a colación porque la película muestra que, durante la ocupación nazi, Holanda no fue el reducto de héroes que la propaganda francesa, por ejemplo, ha querido hacer creer sobre su país.
PD: Repasando un interesante blog sobre fútbol, http://www.diariosdefutbol.com/, leo un comentario crítico que no me resisto a reproducir: "Sinceramente, estos textos me recuerdan a los clásicos blogs personales que inundan internet con el argumento de 'soy la hostia y debo hacerlo público, la Humanidad necesita saberlo'. La vida privada del señor XXXXX me interesa muy, pero que muy poco". Discrepo. Efectivamente, yo tengo un blog porque 'soy la hostia y debo hacerlo público, la Humanidad necesita saberlo'. Si no, ¿para qué hacer un blog?
Tema del día: 'Amsterdam', JACQUES BREL
Esperaba más del film, un thriller sobre la Resistencia holandesa durante la ocupación nazi. Entre lo mejorable, un guión que al final no deja de dar vueltas de tuerca alargando el metraje hasta las dos horas y cuarto. Excesivo, a todas luces. Lo mejor, sin dudarlo, la presencia y la interpretación de Carice van Houten, una mujer imponente y una actriz excepcional. Y eso que mi neerlandés lo tengo algo abandonado...
El toque Verhoeven se deja sentir en la recreación de la violencia, cruda y realista, pero no tanto en el sexo. Vamos, que me esperaba yo algo más subido de tono, y encontré en su lugar un toque erótico más años 40. Y cuidado, este hombre no se corta: En El hombre sin sombra dejó en la sala de montaje la escena en la que el hombre invisible que encarnaba Kevin Bacon violaba a una vecina de muy buen ver.
A posteriori, me entero de que Zwartboek (título original) está basada en una historia real en torno a un tipo apellidado.... De Boer!!!. No me extraña -lo de que sea verídico-, ya que los buenos y malos en sentido estricto pocas veces guardan relación con la realidad, y ésta, más que en blanco y negro, se pinta en grises varios. Viene esto a colación porque la película muestra que, durante la ocupación nazi, Holanda no fue el reducto de héroes que la propaganda francesa, por ejemplo, ha querido hacer creer sobre su país.
PD: Repasando un interesante blog sobre fútbol, http://www.diariosdefutbol.com/, leo un comentario crítico que no me resisto a reproducir: "Sinceramente, estos textos me recuerdan a los clásicos blogs personales que inundan internet con el argumento de 'soy la hostia y debo hacerlo público, la Humanidad necesita saberlo'. La vida privada del señor XXXXX me interesa muy, pero que muy poco". Discrepo. Efectivamente, yo tengo un blog porque 'soy la hostia y debo hacerlo público, la Humanidad necesita saberlo'. Si no, ¿para qué hacer un blog?
Tema del día: 'Amsterdam', JACQUES BREL
viernes, 9 de febrero de 2007
Criticar por criticar
Mis disculpas por el retraso en publicar, pero una serie de imponderables han demorado mi retorno al PC. El ordenador, vull dir, no el partido comunista. A lo que iba, el jueves por la noche estuve viendo a Fangoria y su troupe en la presentación de 'El extraño viaje' en Barcelona, que tenía que haber tenido lugar en noviembre, pero la sala elegida carecía de permisos.
En esta ocasión fue en el Espacio Movistar, que paso a describir para los no barceloneses o los que no lo conozcan. Bien, este recinto está situado a las puertas del famoso Fórum -donde Cristo perdió el gorro a efectos de centricidad- y viene a ser una enorme carpa habilitada para la celebración de conciertos y festejos varios, con una capacidad próxima a las 2.000 almas. Servidor ya estuvo allí viendo a los Pet Shop Boys y a Fon Román. Sí, soy rarito, ya lo sé.
Como entre cena y concierto, O. y yo hace años que elegimos cenar, llegamos justillos al evento. Vamos, que nos perdimos a los argentinos Miranda -un divertido cruce entre Pimpinela, Camela y The Human League- y a las Nancys Rubias, el grupo chochi-glam del cónyuge de Olvido. Y no llegamos más tarde gracias a los buenos oficios de E., nuestra choferesa para la ocasión. Todo esto viene a cuenta de que Alaska, Nacho, Spunky y compañía ya estaban en escena cuando llegamos.
El nuevo disco de Fangoria resulta algo decepcionante para los que esperamos mucho de ellos. No es un mal álbum, pero acaba siendo más funcional que excitante. Que no descubre nada, vamos. Pero al apostar por una fórmula exitosa -aunque trillada-, el dúo Pegamoide pone en escena un show divertido, petardo, más cerca de los PSB -ese escenario- que del techno de los 90. En resumen, desde una perspectiva estrictamente musical se le ve demasiado el cartón, pero como fiesta pura y dura funciona. Que se lo pregunten al gran O.P., que se lo pasó como un enano.
Así que fuera matices y viva Cartagena. Dentro del tono lúdico, mención especial para los "quince minutos de bakalao" que anunció Alaska: el trío 'Estés donde estés', 'No sé qué me das' y 'Retorciendo palabras'. Entre las ausencias -todo fan encuentra alguna- anoto 'Electricistas'; posiblemente, su mejor canción. La traca final tuvo un revival Dinarama con 'Rey del glam' y todo el cartel de la gira en el escenario, incluida la Terremoto de Alcorcón, que cerró la noche.
Su parodia de Madonna está conseguida, pero este personaje da para lo que da. Estábamos considerando ya la retirada cuando cerró con, casi, lo mejor de la noche: su apropiación del 'Let me out', de Dover. Ojo, este insufrible tema gana enteros con la versión sísmica, así que igual la Terremoto exprime un poco más sus 15 minutos de fama.
Tema del día: 'Si lo sabe Dios que se entere el mundo', FANGORIA
En esta ocasión fue en el Espacio Movistar, que paso a describir para los no barceloneses o los que no lo conozcan. Bien, este recinto está situado a las puertas del famoso Fórum -donde Cristo perdió el gorro a efectos de centricidad- y viene a ser una enorme carpa habilitada para la celebración de conciertos y festejos varios, con una capacidad próxima a las 2.000 almas. Servidor ya estuvo allí viendo a los Pet Shop Boys y a Fon Román. Sí, soy rarito, ya lo sé.
Como entre cena y concierto, O. y yo hace años que elegimos cenar, llegamos justillos al evento. Vamos, que nos perdimos a los argentinos Miranda -un divertido cruce entre Pimpinela, Camela y The Human League- y a las Nancys Rubias, el grupo chochi-glam del cónyuge de Olvido. Y no llegamos más tarde gracias a los buenos oficios de E., nuestra choferesa para la ocasión. Todo esto viene a cuenta de que Alaska, Nacho, Spunky y compañía ya estaban en escena cuando llegamos.
El nuevo disco de Fangoria resulta algo decepcionante para los que esperamos mucho de ellos. No es un mal álbum, pero acaba siendo más funcional que excitante. Que no descubre nada, vamos. Pero al apostar por una fórmula exitosa -aunque trillada-, el dúo Pegamoide pone en escena un show divertido, petardo, más cerca de los PSB -ese escenario- que del techno de los 90. En resumen, desde una perspectiva estrictamente musical se le ve demasiado el cartón, pero como fiesta pura y dura funciona. Que se lo pregunten al gran O.P., que se lo pasó como un enano.
Así que fuera matices y viva Cartagena. Dentro del tono lúdico, mención especial para los "quince minutos de bakalao" que anunció Alaska: el trío 'Estés donde estés', 'No sé qué me das' y 'Retorciendo palabras'. Entre las ausencias -todo fan encuentra alguna- anoto 'Electricistas'; posiblemente, su mejor canción. La traca final tuvo un revival Dinarama con 'Rey del glam' y todo el cartel de la gira en el escenario, incluida la Terremoto de Alcorcón, que cerró la noche.
Su parodia de Madonna está conseguida, pero este personaje da para lo que da. Estábamos considerando ya la retirada cuando cerró con, casi, lo mejor de la noche: su apropiación del 'Let me out', de Dover. Ojo, este insufrible tema gana enteros con la versión sísmica, así que igual la Terremoto exprime un poco más sus 15 minutos de fama.
Tema del día: 'Si lo sabe Dios que se entere el mundo', FANGORIA
jueves, 8 de febrero de 2007
Doce hombres sin piedad (del espectador)
Prometí en una reciente entrega ampliar el espectro de sobrevalorados a otras disciplinas más allá de la música pop. Anoche, viendo el Inglaterra-España en Old Trafford no pude evitar darle vueltas al asunto viendo a Rio (¿qué nombre es ése?) Ferdidand. Y hoy, leo a José Sámano en 'El País' tildar de "sobrevalorado" al central inglés. ¿Casualidad?
Así que me animo a dar mi once ideal de futbolistas sobrevalorados, al que llevo meses dando vueltas. Más el míster, claro.
Portero: Pepe Reina (Liverpool). Podrían estar también Kahn o Lehman, pero el ex de Barça y Villarreal tiene motivos para estar aquí: Brinca cuando le fusilan por bajo y un día se le caerá el larguero encima. Lo de la selección se entiende dado que su padre (que fue una auténtica calamidad) jugó con Luis Aragonés. Si no... Dicho esto, seguro que contra el Barça en Champions lo para todo.
Lateral izquierdo: Roberto Carlos (Real Madrid). Ojo, ha sido un futbolista excepcional en ataque, pero el precio de su lucimiento han sido incontables lagunas tácticas y ha forzado el despido de varios centrales madridistas obligados a salir a tapar su banda. Mal profesional -hay que ver cómo se ha reservado los años preMundial-, es el típico ejemplo de jugador demagogo, y no sólo cuando habla.
Central: Alessandro Nesta (Milan). El clásico bluff salido de Italia. Mucha planta, mucha jerarquía... pero juega por guapo. Si militara en el Depor, por decir algo, tendría otra reputación.
Central: Rio Ferdinand (Manchester United). Uno de los fichajes más caros de la historia, unos 50 millones de euros, y aún se espera algo importante de él. Ni la saca jugada, ni se impone por alto, ni va rápido al cruce. Peor es aún el caso de Sol Campbell, pero creo que éste ya no engaña a nadie.
Lateral derecho: Gary Neville (Manchester United). Bueno, no costó un duro, pero un grande de Europa -y la selección inglesa, ojo- no pueden tener de titular durante 12 años a un futbolista de tan poco fuste. En la Premier aún da el pego, pero cuando sale por Europa se le ven las costuras. Anoche mismo sin ir más lejos. Y eso que no lleva una temporada especialmente mala.
Medio centro: Cambiasso (Inter). La prensa de Madrid lo vendía como la mezcla perfecta entre Redondo y Guardiola. Que Dios les conserve la vista. La jerarquía del primero, ni en sueños; la geometría del segundo, ni en broma. No es mal futbolista, pero centrocampistas peleones no faltan en Argentina. Ni en Italia.
Volante ofensivo: Gerard (Mónaco). Hubo una temporada en el Valencia en que fue, junto a Ballack, el mejor de Europa en su puesto. Fue fichar por el Barça y convertirse en un jugador intrascendente y fallón. En el Camp Nou se le aguantó por ser de la casa, pese a ser un fichaje carísimo y cobrar una ficha desorbitada. Una vez al año metía un gol de cabeza.
Extremo izquierdo: Robinho (Real Madrid). El típico brasileño que no debió salir de su país. Si Romario era un futbolista de dibujos animados, éste es de marionetas. "El Messi del Madrid", publicaron algunos tras cuatro salvas de artificio en el Ramón de Carranza. Igualito.
Extremo derecho: Joaquín (Valencia). El mejor jugador de Europa, decían algunos periodistas deportivos de Sevilla; un gremio indescriptible, por otra parte. En Valencia están encantados con él y sus regates alambicados que acaban ineludiblemente en saque de puerta. Cada vez menos sobrevalorado.
Media punta: Alessandro del Piero (Juventus). Un tipo que me cae bien y al que le sobra clase para jugar al fútbol. Pero no un grande de Europa o un candidato al Balón de Oro, digo yo. Sus mejores años fueron aquéllos que ahora se investigan por motivos farmacológicos. El insigne Roberto Baggio, menos apreciado en su país que Del Piero, le daba a éste mil vueltas.
Delantero: Javier Saviola (Barça). Tampoco es malo, pero es un rematador puro y duro que no levanta dos palmos del suelo, lo que supone un problema. Fuera del área no ayuda mucho, lo que se nota especialmente en un equipo de toque. Marcar, marca bastante. Pero jugando de 9 en el Barça y con primas por gol marcado, tampoco es tan difícil para un jugador de cierto nivel.
Entrenador: Sven-Goran Eriksson. Que alguien me explique qué ha hecho este hombre en la vida.
Tema del día (por todo lo contrario): 'Eto'o (su jugador favorito)', LA GRANJA
Así que me animo a dar mi once ideal de futbolistas sobrevalorados, al que llevo meses dando vueltas. Más el míster, claro.
Portero: Pepe Reina (Liverpool). Podrían estar también Kahn o Lehman, pero el ex de Barça y Villarreal tiene motivos para estar aquí: Brinca cuando le fusilan por bajo y un día se le caerá el larguero encima. Lo de la selección se entiende dado que su padre (que fue una auténtica calamidad) jugó con Luis Aragonés. Si no... Dicho esto, seguro que contra el Barça en Champions lo para todo.
Lateral izquierdo: Roberto Carlos (Real Madrid). Ojo, ha sido un futbolista excepcional en ataque, pero el precio de su lucimiento han sido incontables lagunas tácticas y ha forzado el despido de varios centrales madridistas obligados a salir a tapar su banda. Mal profesional -hay que ver cómo se ha reservado los años preMundial-, es el típico ejemplo de jugador demagogo, y no sólo cuando habla.
Central: Alessandro Nesta (Milan). El clásico bluff salido de Italia. Mucha planta, mucha jerarquía... pero juega por guapo. Si militara en el Depor, por decir algo, tendría otra reputación.
Central: Rio Ferdinand (Manchester United). Uno de los fichajes más caros de la historia, unos 50 millones de euros, y aún se espera algo importante de él. Ni la saca jugada, ni se impone por alto, ni va rápido al cruce. Peor es aún el caso de Sol Campbell, pero creo que éste ya no engaña a nadie.
Lateral derecho: Gary Neville (Manchester United). Bueno, no costó un duro, pero un grande de Europa -y la selección inglesa, ojo- no pueden tener de titular durante 12 años a un futbolista de tan poco fuste. En la Premier aún da el pego, pero cuando sale por Europa se le ven las costuras. Anoche mismo sin ir más lejos. Y eso que no lleva una temporada especialmente mala.
Medio centro: Cambiasso (Inter). La prensa de Madrid lo vendía como la mezcla perfecta entre Redondo y Guardiola. Que Dios les conserve la vista. La jerarquía del primero, ni en sueños; la geometría del segundo, ni en broma. No es mal futbolista, pero centrocampistas peleones no faltan en Argentina. Ni en Italia.
Volante ofensivo: Gerard (Mónaco). Hubo una temporada en el Valencia en que fue, junto a Ballack, el mejor de Europa en su puesto. Fue fichar por el Barça y convertirse en un jugador intrascendente y fallón. En el Camp Nou se le aguantó por ser de la casa, pese a ser un fichaje carísimo y cobrar una ficha desorbitada. Una vez al año metía un gol de cabeza.
Extremo izquierdo: Robinho (Real Madrid). El típico brasileño que no debió salir de su país. Si Romario era un futbolista de dibujos animados, éste es de marionetas. "El Messi del Madrid", publicaron algunos tras cuatro salvas de artificio en el Ramón de Carranza. Igualito.
Extremo derecho: Joaquín (Valencia). El mejor jugador de Europa, decían algunos periodistas deportivos de Sevilla; un gremio indescriptible, por otra parte. En Valencia están encantados con él y sus regates alambicados que acaban ineludiblemente en saque de puerta. Cada vez menos sobrevalorado.
Media punta: Alessandro del Piero (Juventus). Un tipo que me cae bien y al que le sobra clase para jugar al fútbol. Pero no un grande de Europa o un candidato al Balón de Oro, digo yo. Sus mejores años fueron aquéllos que ahora se investigan por motivos farmacológicos. El insigne Roberto Baggio, menos apreciado en su país que Del Piero, le daba a éste mil vueltas.
Delantero: Javier Saviola (Barça). Tampoco es malo, pero es un rematador puro y duro que no levanta dos palmos del suelo, lo que supone un problema. Fuera del área no ayuda mucho, lo que se nota especialmente en un equipo de toque. Marcar, marca bastante. Pero jugando de 9 en el Barça y con primas por gol marcado, tampoco es tan difícil para un jugador de cierto nivel.
Entrenador: Sven-Goran Eriksson. Que alguien me explique qué ha hecho este hombre en la vida.
Tema del día (por todo lo contrario): 'Eto'o (su jugador favorito)', LA GRANJA
miércoles, 7 de febrero de 2007
¿A Ítaca? Ve tirando, que ahora voy
Hoy el cuerpo me pide política. Será que llevo desde primera hora escuchando los pormenores de la crisis del Tribunal Constitucional a cuenta de la recusación de uno de sus miembros, Pablo Pérez Tremps, para que así no se pronuncie sobre los recursos presentados contra el Estatut. Iba a escribir sobre eso, pero ya lo haré otro día.
Me apetece más habar de Oleguer Presas, el futbolista del Barça, y sus controvertidas opiniones políticas y sociales. Este joven, titulado en Económicas, defiende unos postulados próximos a los grupos de la izquierda alternativa y el independentismo catalán. Bien, cada uno piensa lo que quiere. Incluso estupideces, como el pasaje de su libro Camí d'Ítaca que reza: "Cuando Carrero Blanco ganó el concurso de salto de altura...".
Ayer salió a la luz un artículo de opinión de Oleguer escrito para una publicación llamada La directa, que ha recogido a su vez Berria, medio próximo a la izquierda abertzale. El central reconvertido a lateral arremete contra el Estado de Derecho acusándole de "hipocresía" al entrar a comparar con ironía los casos del etarra De Juana Chaos y del general de la Guardia Civil Rodríguez Galindo. Y critica además la falta de independencia del poder judicial, al que niega autonomía respecto del político.
A mí me parecen un montón de sandeces, pero no es ahí adonde voy. Resulta que el muchacho fue interpelado por la prensa sobre este asunto ayer en el Camp Nou, y él, en la sala de prensa, se prestó al juego. Por la parte de la libertad de expresión, intachable. Que piense y diga lo que quiera. Pero la sala de prensa del Barça está para otras cosas.
Imaginemos ahora que a Sylvinho, creyente englobado en el grupo Atletas de Dios, le da por hacer proselitismo desde la sala de prensa. O que a Iniesta le dé por defender, no sé, la conveniencia de que España se anexione Portugal. O que a cualquiera se le ocurriera soltar que vaya chorrada esto de hablar catalán pudiendo hablar la lengua del Imperio. Y que todos estos disparates no los hagan en la calle, sino en las tripas del estadio azulgrana.
Si Oleguer quiere hacer públicas sus opiniones, enhorabuena. Pero que convoque a la prensa en un bar. O en una casa okupada.
Todo esto ya lo pensé, por cierto, cuando a mi antiguo jefe Manuel Chaves le dio por recibir a colegas de partido (del PSOE asturiano, gallego...) en la sede de la Junta de Andalucía. Y con rueda de prensa y todo. Lo que no entiendo es que nadie preguntara si no tenían la sede del partido en Sevilla para reunirse, que aquellos despachos los pagábamos todos y estaban para otra cosa. Mucho plumilla azote del poder, pero a la hora de la verdad, calladitos.
Tema del día: 'Fight the power', PUBLIC ENEMY
Me apetece más habar de Oleguer Presas, el futbolista del Barça, y sus controvertidas opiniones políticas y sociales. Este joven, titulado en Económicas, defiende unos postulados próximos a los grupos de la izquierda alternativa y el independentismo catalán. Bien, cada uno piensa lo que quiere. Incluso estupideces, como el pasaje de su libro Camí d'Ítaca que reza: "Cuando Carrero Blanco ganó el concurso de salto de altura...".
Ayer salió a la luz un artículo de opinión de Oleguer escrito para una publicación llamada La directa, que ha recogido a su vez Berria, medio próximo a la izquierda abertzale. El central reconvertido a lateral arremete contra el Estado de Derecho acusándole de "hipocresía" al entrar a comparar con ironía los casos del etarra De Juana Chaos y del general de la Guardia Civil Rodríguez Galindo. Y critica además la falta de independencia del poder judicial, al que niega autonomía respecto del político.
A mí me parecen un montón de sandeces, pero no es ahí adonde voy. Resulta que el muchacho fue interpelado por la prensa sobre este asunto ayer en el Camp Nou, y él, en la sala de prensa, se prestó al juego. Por la parte de la libertad de expresión, intachable. Que piense y diga lo que quiera. Pero la sala de prensa del Barça está para otras cosas.
Imaginemos ahora que a Sylvinho, creyente englobado en el grupo Atletas de Dios, le da por hacer proselitismo desde la sala de prensa. O que a Iniesta le dé por defender, no sé, la conveniencia de que España se anexione Portugal. O que a cualquiera se le ocurriera soltar que vaya chorrada esto de hablar catalán pudiendo hablar la lengua del Imperio. Y que todos estos disparates no los hagan en la calle, sino en las tripas del estadio azulgrana.
Si Oleguer quiere hacer públicas sus opiniones, enhorabuena. Pero que convoque a la prensa en un bar. O en una casa okupada.
Todo esto ya lo pensé, por cierto, cuando a mi antiguo jefe Manuel Chaves le dio por recibir a colegas de partido (del PSOE asturiano, gallego...) en la sede de la Junta de Andalucía. Y con rueda de prensa y todo. Lo que no entiendo es que nadie preguntara si no tenían la sede del partido en Sevilla para reunirse, que aquellos despachos los pagábamos todos y estaban para otra cosa. Mucho plumilla azote del poder, pero a la hora de la verdad, calladitos.
Tema del día: 'Fight the power', PUBLIC ENEMY
martes, 6 de febrero de 2007
Haciendo honor a mi apelativo
Leo por ahí que vuelve Crowded House, un grupo que, al parecer, se había ido. Sí, no les he echado mucho en falta, pero es que siempre me han parecido un grupo extrañamente bien considerado. Creo que son neozelandeses, y puestos a buscar por esas latitudes bandas de pop de guitarras, con buenos vocalistas y canciones agridulces, me quedo con los australianos The Church o The Go Betweens. Pero no están sólo los hermanos Finn, hay mucho sobrevalorado suelto.
Otros que volvieron el año pasado, dentro de otras coordenadas musicales, son Dinosaur Jr. Tuvieron el detalle de venir a martirizarnos al Primavera Sound, ocasión en la que me convencí de que, si nunca me habían gustado lo más mínimo, la cosa no iba a cambiar. El único apunte que una vez me despertó interés, su versión de 'Just like heaven' (The Cure), pasará a la historia de los despropósitos.
También por el último Primavera Sound pasaron Yo La Tengo, grupo inexplicabemente elevado a los altares por los medios especializados. Los motivos, a mí, se me escapan. Parecen gente simpática y sin pretensiones, eso sí, pero su mezcla de ruidismo y Beach Boys, por simplificar, me deja frío. ¿Qué le puede ver alguien a esta gente?
Vayamos a un ejemplo más cercano: Antonio Vega. Un gran compositor y mediocre intérprete que escribió fantásticas canciones -'Una décima de segundo', 'Chica de ayer'- en los años 80 a bordo de Nacha Pop. La banda se separó en 1988 y, desde entonces, Vega nos castiga con discos mortecinos y directos soporíferos que no atenúan su inmerecida leyenda de genio del pop. Dicho lo cual, lo que me sabe realmente mal es el estado lamentable de salud en que se encuentra este hombre, al que alguien debería prohibir, por su bien, que se suba a un escenario. La imagen que mostró por televisión en el concierto aniversario de Los 40, hace unos meses, fue aterradora.
Ahora mismo acuden a mi mente decenas de nombres de 'sobrevalorables' en este y otros ámbitos (cine, fútbol, literatura), pero lo voy a dejar para mejor ocasión para no alargarme...
...y cerrar con una recomendación catódico-musical. Canal Plus emite esta noche -no sé si íntegro- el concierto que Depeche Mode ofreció en Milán el año pasado dentro de la gira 'Touring the angel' y que salió en DVD hace cuatro meses. El directo, que se pudo ver en Barcelona una semana antes que en el nuevo hogar de Ronaldo, ha sido para mí el mejor del año pasado, y eso que se trata de un show de grandes pabellones. No entro en lo maravilloso que me pareció todo y voy a poner una sola pega: el abuso del karaoke con el público en algunos tramos.
Tema del día: 'John the revelator', DEPECHE MODE
Otros que volvieron el año pasado, dentro de otras coordenadas musicales, son Dinosaur Jr. Tuvieron el detalle de venir a martirizarnos al Primavera Sound, ocasión en la que me convencí de que, si nunca me habían gustado lo más mínimo, la cosa no iba a cambiar. El único apunte que una vez me despertó interés, su versión de 'Just like heaven' (The Cure), pasará a la historia de los despropósitos.
También por el último Primavera Sound pasaron Yo La Tengo, grupo inexplicabemente elevado a los altares por los medios especializados. Los motivos, a mí, se me escapan. Parecen gente simpática y sin pretensiones, eso sí, pero su mezcla de ruidismo y Beach Boys, por simplificar, me deja frío. ¿Qué le puede ver alguien a esta gente?
Vayamos a un ejemplo más cercano: Antonio Vega. Un gran compositor y mediocre intérprete que escribió fantásticas canciones -'Una décima de segundo', 'Chica de ayer'- en los años 80 a bordo de Nacha Pop. La banda se separó en 1988 y, desde entonces, Vega nos castiga con discos mortecinos y directos soporíferos que no atenúan su inmerecida leyenda de genio del pop. Dicho lo cual, lo que me sabe realmente mal es el estado lamentable de salud en que se encuentra este hombre, al que alguien debería prohibir, por su bien, que se suba a un escenario. La imagen que mostró por televisión en el concierto aniversario de Los 40, hace unos meses, fue aterradora.
Ahora mismo acuden a mi mente decenas de nombres de 'sobrevalorables' en este y otros ámbitos (cine, fútbol, literatura), pero lo voy a dejar para mejor ocasión para no alargarme...
...y cerrar con una recomendación catódico-musical. Canal Plus emite esta noche -no sé si íntegro- el concierto que Depeche Mode ofreció en Milán el año pasado dentro de la gira 'Touring the angel' y que salió en DVD hace cuatro meses. El directo, que se pudo ver en Barcelona una semana antes que en el nuevo hogar de Ronaldo, ha sido para mí el mejor del año pasado, y eso que se trata de un show de grandes pabellones. No entro en lo maravilloso que me pareció todo y voy a poner una sola pega: el abuso del karaoke con el público en algunos tramos.
Tema del día: 'John the revelator', DEPECHE MODE
lunes, 5 de febrero de 2007
'Deja, ya Boy George'
El mundo catódico sigue proporcionándome motivos de gozo. En esta ocasión me refiero a 'Little Britain' y 'La hora chanante', dos desternillantes muestras de que el humor en televisión no tiene por qué ser como el de 'Aquí no hay quien viva'. Si es que eso tiene gracia, claro. Lamentablemente, los dos casos que cito pertenecen al ámbito de la tele de pago.
'Little Britain' se emite los sábados a las 21.00 en Canal Plus -aunque se repite a lo largo de la semana- y dura apenas 25 minutos, por lo que se ofrecen dos entregas seguidas. No hace falta más. La serie, pensada en un principio para la radio, constituye una radiografía ácida y con muy mala leche de Inglaterra (y Gales) a cargo de Matt Lucas y David Walliams, dos cómicos que se desdoblan en una serie de personajes, cuando menos, descacharrantes.
No los voy a detallar todos, pero mis favoritos son Dafydd -un galés que presume de ser "el único gay del pueblo"-, un falso minusválido y su amigo hippy, Andy y Lou, y la pareja que componen el Primer Ministro y su enamoradísimo asistente Sebastian. Los gags de 'Little Britain' oscilan entre lo sutil y lo salvaje, y aunque resulte extraño, han tenido un gran éxito en EEUU, hasta el punto de que la serie se alzó con un Emmy en noviembre pasado. Por cierto, la serie se emite en inglés con subtítulos en castellano, porque resultaría imposible no ya traducir literalmente sino trasladar a otro idioma los acentos sociales de la versión original.
Vamos a 'La hora chanante', para la que parece hecha a medida la expresión 'serie de culto'. Ayer domingo, pasada la medianoche, me enganché al Especial 50 Programas con el habitual resultado de dolor abdominal producido por un ataque de risa. En concreto, anoche me pudo el demencial encuentro en un sarao entre Madonna, Michael Jackson y Boy George, que cerraba este último diciendo "ya Boy George" cuando llamaban a una puerta o algo así.
Exacto. Se trata de ese tipo de cosas que explicadas pierden casi toda la gracia, que hay que experimentar por uno mismo. Así que ánimo, y a enchufarse a 'La hora chanante'; de hecho, a sus repeticiones (viernes y sábado a las 23.30 en Paramount Comedy de Digital +), ya que el programa ha entrado en un paréntesis. Leo por ahí, sin embargo, que You Tube arde con los sketches de esta pandilla de venados albaceteños que comanda Joaquín Reyes, al que algunos conocerán como Richard en 'Cámara Café'.
PD: Muchas gracias al anónimo posteador que me ha iluminado en materia de DVDs y direcciones.
Tema del día: 'This is England', THE CLASH
'Little Britain' se emite los sábados a las 21.00 en Canal Plus -aunque se repite a lo largo de la semana- y dura apenas 25 minutos, por lo que se ofrecen dos entregas seguidas. No hace falta más. La serie, pensada en un principio para la radio, constituye una radiografía ácida y con muy mala leche de Inglaterra (y Gales) a cargo de Matt Lucas y David Walliams, dos cómicos que se desdoblan en una serie de personajes, cuando menos, descacharrantes.
No los voy a detallar todos, pero mis favoritos son Dafydd -un galés que presume de ser "el único gay del pueblo"-, un falso minusválido y su amigo hippy, Andy y Lou, y la pareja que componen el Primer Ministro y su enamoradísimo asistente Sebastian. Los gags de 'Little Britain' oscilan entre lo sutil y lo salvaje, y aunque resulte extraño, han tenido un gran éxito en EEUU, hasta el punto de que la serie se alzó con un Emmy en noviembre pasado. Por cierto, la serie se emite en inglés con subtítulos en castellano, porque resultaría imposible no ya traducir literalmente sino trasladar a otro idioma los acentos sociales de la versión original.
Vamos a 'La hora chanante', para la que parece hecha a medida la expresión 'serie de culto'. Ayer domingo, pasada la medianoche, me enganché al Especial 50 Programas con el habitual resultado de dolor abdominal producido por un ataque de risa. En concreto, anoche me pudo el demencial encuentro en un sarao entre Madonna, Michael Jackson y Boy George, que cerraba este último diciendo "ya Boy George" cuando llamaban a una puerta o algo así.
Exacto. Se trata de ese tipo de cosas que explicadas pierden casi toda la gracia, que hay que experimentar por uno mismo. Así que ánimo, y a enchufarse a 'La hora chanante'; de hecho, a sus repeticiones (viernes y sábado a las 23.30 en Paramount Comedy de Digital +), ya que el programa ha entrado en un paréntesis. Leo por ahí, sin embargo, que You Tube arde con los sketches de esta pandilla de venados albaceteños que comanda Joaquín Reyes, al que algunos conocerán como Richard en 'Cámara Café'.
PD: Muchas gracias al anónimo posteador que me ha iluminado en materia de DVDs y direcciones.
Tema del día: 'This is England', THE CLASH
viernes, 2 de febrero de 2007
Espectador en serie
El canal Sci-Fi de Digital + (dial 25) venía siendo un tostón inaguantable hasta que anoche se hizo la luz y aconteció uno de esos milagros que justifican pagar por ver la televisión. La buena nueva se llama 'Héroes' y arrancó con un doble capítulo apasionante, y lo mejor es que su argumento, una vez explicado, suena delirante: Una serie de personas repartidas por el mundo -o sea, yanquis más un japo y un indio- empiezan a descubrir que tienen superpoderes poco antes de que el malo maloso, también con poderes, vaya a desencadenar la madre de todos los cataclismos.
Bien rodada y bien interpretada, se puede seguir en inglés como todo el Digital +, pero en este caso, y a diferencia de otros canales, subtitulada en castellano. Los encargados de salvarnos son una rolliza animadora de instituto prácticamente indestructible; un oficinista nipón que puede alterar el espacio-tiempo; un pintor yonqui que presiente el futuro; una maciza white trash cuyo reverso tenebroso se desdobla; un poli que lee las mentes de los demás; un candidato a senador y el 'sueñatortillas' de su hermano, que pueden volar; y un científico de la India que retoma las investigaciones sobre el asunto que le costaron la vida a su padre. ¿Absurdo? Pues funciona.
La primera temporada, visto el éxito cosechado en EEUU, se ha alargado a 23 episodios, y ya se ha dado luz verde al rodaje de la segunda. Es una buena noticia, comparable a la mejora experimentada por 'House' en el capítulo ya visto en Fox que Cuatro emite este martes 6. Menos mal, porque se estaba yendo al garete. La otra serie médica, 'Anatomía de Grey', no está mal, pero seguir dos series ambientadas en hospitales me da un poco de pereza. Eso sí, no vuelvo a probar con 'Big love' ni 'L'. La primera no es ni chicha ni limoná, no es mala pero tampoco tiene nada que enganche. Y la de lesbianas buenorras me parece apreciable como fantasía sexual recurrente, pero la trama no se sostiene por ningún lado.
Por otra parte, hace tres años que vi las temporadas 1 y 2 de 'A dos metros bajo tierra' salvo el último episodio de la segunda. ¿Me compro una temporada entera en DVD por un capítulo para así reengancharme a la serie? Qué dilema.
Tema del día: 'Héroes', PARÁLISIS PERMANENTE
Bien rodada y bien interpretada, se puede seguir en inglés como todo el Digital +, pero en este caso, y a diferencia de otros canales, subtitulada en castellano. Los encargados de salvarnos son una rolliza animadora de instituto prácticamente indestructible; un oficinista nipón que puede alterar el espacio-tiempo; un pintor yonqui que presiente el futuro; una maciza white trash cuyo reverso tenebroso se desdobla; un poli que lee las mentes de los demás; un candidato a senador y el 'sueñatortillas' de su hermano, que pueden volar; y un científico de la India que retoma las investigaciones sobre el asunto que le costaron la vida a su padre. ¿Absurdo? Pues funciona.
La primera temporada, visto el éxito cosechado en EEUU, se ha alargado a 23 episodios, y ya se ha dado luz verde al rodaje de la segunda. Es una buena noticia, comparable a la mejora experimentada por 'House' en el capítulo ya visto en Fox que Cuatro emite este martes 6. Menos mal, porque se estaba yendo al garete. La otra serie médica, 'Anatomía de Grey', no está mal, pero seguir dos series ambientadas en hospitales me da un poco de pereza. Eso sí, no vuelvo a probar con 'Big love' ni 'L'. La primera no es ni chicha ni limoná, no es mala pero tampoco tiene nada que enganche. Y la de lesbianas buenorras me parece apreciable como fantasía sexual recurrente, pero la trama no se sostiene por ningún lado.
Por otra parte, hace tres años que vi las temporadas 1 y 2 de 'A dos metros bajo tierra' salvo el último episodio de la segunda. ¿Me compro una temporada entera en DVD por un capítulo para así reengancharme a la serie? Qué dilema.
Tema del día: 'Héroes', PARÁLISIS PERMANENTE
jueves, 1 de febrero de 2007
Alistamiento obligatorio
¡Ya decía yo que me dejaba algo por hacer! Ha empezado febrero y no he elaborado aún mi lista (musical) de los mejores del año pasado, una bonita costumbre adquirida en el bar de la facultad y que aún conservo, a diferencia del póker o el mítico Bellaterra Burger.
Como ya es tarde, tengo la ventaja de consultar los resúmenes que ofrecen publicaciones diversas para asegurarme así de que no me se olvida nada. Claro que muchas de las referencias que ponderan por ahí no es que no las haya escuchado. Es que no sé de quién demonios están hablando. Cada día cuesta más seguir el hilo de la actualidad. O puede que sí, que me esté haciendo mayor.
Dicho lo cual, constato que, o bien no ha sido un gran año o me pierdo la mayoría de las cosas buenas que salen al mercado. O puede que ambas posibilidades sean ciertas. En fin, me voy a limitar a cinco nombres por apartado.
DISCO INTERNACIONAL
1.- ARCTIC MONKEYS - Whatever people say I am...
2.- PHOENIX - It's never been like that
3.- GNARLS BARKLEY - St. Elsewhere
4.- MICAH P. HINSON - And the Opera Circuit
5.- NEIL YOUNG - Living with war
CANCIÓN INTERNACIONAL
1.- GNARLS BARKLEY - Crazy
2.- CAMERA OBSCURA - Lloyd, I'm ready to be heartbroken
3.- PETER BJORN AND JOHN - Young folks
4.- BELLE AND SEBASTIAN - Another sunny day
5.- MORRISSEY - You have killed me
DIRECTO INTERNACIONAL
1.- DEPECHE MODE
2.- FRANZ FERDINAND
3.- PET SHOP BOYS
4.- THE ROBOCOP KRAUSE
5.- PEARL JAM
DISCO NACIONAL
1.- ANTÒNIA FONT - Batiscafo katiuskas
2.- SR. CHINARRO - El mundo según
3.- TACHENKO - Las jugadas imposibles
4.- GRUPO DE EXPERTOS SOLYNIEVE - Alegato meridional
5.- JOSELE SANTIAGO - Garabatos
CANCIÓN NACIONAL
1.- ANTÒNIA FONT - Batiscafo katiuskas
2.- FANGORIA - Criticar por criticar
3 - TACHENKO - 1986
4.- MENDETZ - Futuresex
5 - GRUPO DE EXPERTOS SOLYNIEVE - Se ve que hay calidad
DIRECTO NACIONAL
1.- SURFIN' BICHOS
2.- ASTRUD
3.- MIQUI PUIG
4.- HUMBERT HUMBERT
5.- TACHENKO
Tema del día: 'Young folks', PETER BJORN AND JOHN
Como ya es tarde, tengo la ventaja de consultar los resúmenes que ofrecen publicaciones diversas para asegurarme así de que no me se olvida nada. Claro que muchas de las referencias que ponderan por ahí no es que no las haya escuchado. Es que no sé de quién demonios están hablando. Cada día cuesta más seguir el hilo de la actualidad. O puede que sí, que me esté haciendo mayor.
Dicho lo cual, constato que, o bien no ha sido un gran año o me pierdo la mayoría de las cosas buenas que salen al mercado. O puede que ambas posibilidades sean ciertas. En fin, me voy a limitar a cinco nombres por apartado.
DISCO INTERNACIONAL
1.- ARCTIC MONKEYS - Whatever people say I am...
2.- PHOENIX - It's never been like that
3.- GNARLS BARKLEY - St. Elsewhere
4.- MICAH P. HINSON - And the Opera Circuit
5.- NEIL YOUNG - Living with war
CANCIÓN INTERNACIONAL
1.- GNARLS BARKLEY - Crazy
2.- CAMERA OBSCURA - Lloyd, I'm ready to be heartbroken
3.- PETER BJORN AND JOHN - Young folks
4.- BELLE AND SEBASTIAN - Another sunny day
5.- MORRISSEY - You have killed me
DIRECTO INTERNACIONAL
1.- DEPECHE MODE
2.- FRANZ FERDINAND
3.- PET SHOP BOYS
4.- THE ROBOCOP KRAUSE
5.- PEARL JAM
DISCO NACIONAL
1.- ANTÒNIA FONT - Batiscafo katiuskas
2.- SR. CHINARRO - El mundo según
3.- TACHENKO - Las jugadas imposibles
4.- GRUPO DE EXPERTOS SOLYNIEVE - Alegato meridional
5.- JOSELE SANTIAGO - Garabatos
CANCIÓN NACIONAL
1.- ANTÒNIA FONT - Batiscafo katiuskas
2.- FANGORIA - Criticar por criticar
3 - TACHENKO - 1986
4.- MENDETZ - Futuresex
5 - GRUPO DE EXPERTOS SOLYNIEVE - Se ve que hay calidad
DIRECTO NACIONAL
1.- SURFIN' BICHOS
2.- ASTRUD
3.- MIQUI PUIG
4.- HUMBERT HUMBERT
5.- TACHENKO
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