
El menú de hoy -pelis vistas recientemente en pantalla de pago- resultará algo indigesto a los paladares más exquisitos. Films patrios y foráneos vienen a coincidir en que el mejor cine que se puede ver en televisión es éste.
- 'Los girasoles ciegos': Ni dos buenos actores como Javier Cámara y Maribel Verdú levantan este insoportable folletín garbancero, más visto que el TBO. Raúl Arévalo está risible como cura rijoso, pero es más culpa de ese guión maniqueo que suya. Luego se extrañan de que la gente esté harta de la Guerra Civil. No, es de pelis como ésta.
- 'Stardust': Premio al reparto más desaprovechado desde 'Esfera'. Ian McKellen, Rupert Everett, Michelle Pfeiffer, Ricky Gervais y hasta Robert de Niro desfilan en una nueva muestra de lo despistado que anda el género fantástico para niños en Hollywood. Según el director, quiso hacer "'La princesa prometida' con un toque de 'Huida a medianoche'". Para salir huyendo, sí, pero ahora mismo.
- 'American gangster': No me creo que la haya dirigido Ridley Scott, porque hace 20 años que el hombre no da pie con bola y ésta le ha salido bastente correcta. Académica, incluso. Rememorar los 70 está de moda, y la banda sonora siempre acompaña en esta historia tan del subgénero rise and fall (auge y caída) de mafiosos y traficantes. Muy ajustados Denzel Wahington, Russell Crowe y Josh Brolin.
- 'La guerra de Charlie Wilson': Desde el punto de vista USA, una película liberal. Visto desde aquí, las buenas intenciones no generan siempre buenas películas. Moraleja: como EEUU abandonó Afaganistán a su suerte después de que los afganos expulsaran a los soviéticos, los talibanes encontaron vía expedita para convertir el país en lo que ahora es: un desastre. El tono entre irónico y desmochado de la cinta les hará mucha gracia a Tom Hanks, Philip Seymour Hoffman y Julia Roberts, pero la historia se resiente.
- 'Ladrones': La cuestión de la redención por amor del ladrón no debería volver a ser tratada en el cine después de 'Pickpocket', de Bresson, pero siempre hay un tipo que piensa que las pelis que ve no las ve nadie más, con lo que su (pretendidamente) nueva mirada sobre el mismo asunto causará sensación. Pues nada, aquí tienen a Juanjo Ballesta haciendo de sí mismo y a María Valverde confirmando que es monísima. Y poco más. La vacuidad hacha celuloide.
Vídeo del día: 'Cinnamon girl', NEIL YOUNG








