martes, 15 de junio de 2010

Nombres del Mundial (I)



DECO: Ya lo parecía en su última temporada en can Barça, pero ahora no cabe duda alguna: es un genuino ex jugador. Qué triste ver arrastrarse por el campo mientras los marfileños le adelantan o le atropellan cada dos por tres al que posiblemente sea el fubolista más completo (disparo, sentido táctico, regate, pase en largo, primer toque, balón parado... todo, menos cabecear) que he visto nunca en mi vida.


OZIL: El tipo de jugador que Alemania no tiene desde hace 15 años. Un media punta que habitualmente juega de extremo en el Werder Bremen y que busca el regate, el desmarque, el pase al hueco, la pared... todo lo que Alemania parecía haber olvidado desde mediados de los 90. Y el equipo entero le acompaña en esta nueva concepción germánica del balompié. Igual ver tan de cerca a España en la final de Viena tuvo algo que ver en el cambio de planes de Joachim Löw.



BUFFON: El eterno portero de la Juve tuvo que retirarse al descanso del partido contra Paraguay con fuertes dolores en el nervio ciático.Los médicos no han querido avanzar nada porque estas dolencias son de evolución ingobernable, pero la cosa pinta complicada. Me sabe mal porque Buffon me cae de cine y porque, a pesar de no ser ya uno de los tres o cuatro mejores del mundo, todavía era de los pocos guardametas de garantías en este Mundial.



GILBERTO SILVA: Seguro que lo conocen. Es un señor mayor brasileño que trabaja de futbolista en Grecia (Panathinaikos) e, incomprensiblemente, lleva la manija de la canarinha. Aunque en realidad no es tan mayor (hará 34 en octubre) su juego se asemeja al de los veteranos que juegan un partido los domingos como preámbulo antes de una comilona en un restaurante campestre. Un ejemplo de la decadencia brasilera.



Video del día: 'Señora', LOS ENEMIGOS

lunes, 7 de junio de 2010

Epílogo




Para cerrar el asunto, una serie de pequeñas cuestiones colaterales sobre estos días de música y felicidad.

1.- El Primavera sigue siendo razonablemente cómodo, y eso que el viernes, día de mayor afluencia, se llegó a las 35.000 personas. Por si acaso, la organización ya ha anunciado que ése es su techo, y que el objetivo ahora pasa por aumentar la confortabilidad del recinto.

2.- Eso supondría, por ejemplo, que en algunas zonas se revisara el estado del suelo. Hay un par de escenarios en los que el estado del firme es directamente lamentable. Y sí, depende del Ayuntamiento, ése que está tan orgulloso del Fórum aunque esté más infrautilizado que la Expo de Sevilla.

3.- Este año el patrocinador principal ha dejado de ser Estrella Damm para pasar a ser asunto de San Miguel. A mí en vaso de plástico me sabe casi igual, la verdad,. Por otra parte, conozco casos que hablan de reparto secreto de cerveza sin alcohol. Ni caso. Tenía alcohol. Se lo digo yo...

4.- ...que me tomé unas cuantas. Gracias en parte al abono VIP del festival, un lujo sin el que a partir de ahora no voy a poder vivir. Ver el escenario principal sin problemas (un huevo de lejos, eso sí) y escucharlo estupendamente sin apreturas no tiene precio.

5.- Uno de los encantos del Primavera es que te encuentras a gente que hace tiempo que no veías, como la simpar M. Menos encanto tuvo mi tropiezo con D., un viejo conocido, al que vi la última noche a horas inconfesables.

6.- Y en cambio, hay personas las que te encuentras esos días cada media hora. Este año, el honor ha correspondido a Jota de Los Planetas y a Johann Wald, el presentador mulato de la MTV. También, al andar a menudo por el área VIP, he tenido ocasión de compartir barra o simplemente espacio con artistas de estos que tocan en el festival y no tengo ni idea de quiénes son. Al que sí reconocí es a Howe Gelb, ex Giant Sand, un señor maduro con sombrero y aire fronterizo.

7.- Al igual que en otros eventos que se celebran en España, cada vez hay más guiris en el PS. Pero, a diferencia de, por ejemplo, el FIB, aquí se suelen comportar en general ya que muchos hacen muchísimos kilómetros para ver juntos en tres días una retahíla de artistas a los que cuesta ver en directo. Bueno, hago excepción de uno que iba muy pasado en el metro de vuelta a casa al que le metí tal bronca que el tío no hacía más que mirarme mohíno y ofrecerme un gimme five a modo de disculpa.

8.- Otra presencia creciente, según he detectado, es la de chatis en general. No puedo extenderme al respecto porque yo voy a escuchar música.

Vídeo del día: 'San Miguel Primavera Sound 2010'

viernes, 4 de junio de 2010

...y desenlace




SÁBADO

DR. DOG: Chasco para empezar. Un grupo que elabora un sonido con espacio para los recovecos y la capacidad de sorpresa sonó aburrido y machacón como un martillo pilón. Igual querían impresionar a alguien con esa exhibición de macho rock tan fuera de lugar, no lo sé.

NANA GRIZOL: Uno de mis descubrimientos de este año. Pop callejero y descacharrado tocado con alegría y convicción. Además, la primera vez en la vida que le veo sentido a dos baterías en el escenario. Alegría de vivir, como cantaba Ray Heredia.

FLORENCE AND THE MACHINE: Sensaciones contrapuestas. A favor, su carisma y prestancia escénica, canciones como 'Dog days are over', una banda apañada, el recuerdo de la Siouxsie de 'Peek-a-boo'... Y en contra, cierta tendencia al gorgorito y la desmesura innecesaria, el pensarse que estaba en Glastonbury ante la gran colonia brit que la arropaba. A veces, podría dejar de correr y centrarse en las emociones. Irregular, en resumen.

THE DRUMS: El hype de este año, los Vampire Weekend o The Pains of Being Pure at Heart de 2010. Justificado, todo hay que decirlo. Tienen canciones, tienen actitud (hedonista, llamativa) y tienen un buen directo. Igual en seis meses nadie se acuerda de ellos, pero que nos quiten lo bailao.

THE CHARLATANS: Venían a tocar entero su primer álbum, 'Some friendly', casi 20 años después. Y fue como viajar en la máquina del tiempo, con una banda que se conserva estupendamente y deleitó con sus delicias de Madchester. Por no hablar de la gallina de piel de 'The only one I know' y el consiguiente desenfreno danzarín.

PET SHOP BOYS: Casi el mismo show del verano pasado, con la adición de 'New York City boy'. Su inclusión en el cartel deseperó a los puristas del festival, pero al final el dúo obtuvo un clamoroso éxito entre todo tipo de públicos tanto en su vertiente de orfebrería pop -'Being boring', 'Suburbia'- como de himnos festivos -'Always on my mind', 'It's a sin'-. Un espectáculo maravilloso.

DJ COCO: El residente de La 2 de Apolo cierra cada año el certamen con una sesión en el escenario ATP. La de esta edición fue memorable, con una ecléctica selección de temas y unas ganas de juerga del respetable que pa qué. Un sarao difícilmente olvidable, básicamente porque tampoco recuerdo mucho.


jueves, 3 de junio de 2010

...nudo...




VIERNES

THE NEW PORNOGRAPHERS: Uno de mis grupos favoritos ahora mismo. Si ya ne parecieron un cañón en Apolo hace un par de años (Primavera Club) viéndolo en primera fila, esta vez los vi triunfar desde la lejanía con miles y miles de personas en el escenario principal. Festivos, contagiosos, son pop, son rock y, básicamente, son un torbellino.

SPOON: Al igual que en el caso anterior, ya los había visto y sigo manteniendo la misma opinión. Muy flojos, ni chicha ni limoná. Son como Death Cab for Cutie pero sin su buenas canciones, o sea, un grupo horchatero a más no poder.

WILCO: Majestuosos. Han entrado, como Xavi Hernández, en una espléndida madurez, convencidos de sus posibilidades. Jeff Tweedy se sobrepuso con paciencia y savoir faire a los problemas técnicos iniciales y la banda bordó un repertorio que esquivó 'Spiders' pero no otros clásicos -'Via Chicago', I am trying to break your heart', 'Handshake drugs'- y los temas de su muy apreciable último y homónimo álbum.

MARC ALMOND: Iba yo al baño cuando mi privilegiado oído captó las notas familiares del arranque de 'Tears run rings'. A riesgo de despeñarme bajando unas gradas -y de padecer de incontinencia- alcancé a la carrera el escenario donde el ex Soft Cell había abierto su actuación con una de mis 10 canciones preferidas de todos los tiempos. Luego, temas recientes y añejos ('Jacky', 'Bedistter') y la no por previsible menos imparable recta final: 'Tainted love' + 'Say hello wave goodbye'. Cómo canta el tipo... ¡Artistazo!

PIXIES: Volvieron hace seis años y desde entonces hacen lo mismo: Tocar lo mejor de su repertorio. Si lo hacen como el otro día en el Fórum, firmo ahora mismo verlos cada año sin que su leyenda desmerezca. Uno de los mejores cancioneros de la historia del rock tocado con fiereza y precisión, sintiéndose a gusto. Las más de 20.000 personas que los escuchaban, también. Mi momento personal fue 'Gouge away', pero no faltó ninguna: 'Debaser', 'Where is my mind?', 'Here comes your man', 'Gigantic'...

martes, 1 de junio de 2010

Planteamiento...




Quien esto escribe anda aún recuperándose de los excesos del Primavera Sound. El homo festivalensis, en su adaptación al medio, ha prosperado conquistando nuevos hábitats, como la zona VIP del recinto, que ha hecho suyos. Sin embargo, la necesidad de escuchar las excitantes propuestas que pueblan los escenarios del festival acaban conduciendo a nuestro especimen a un largo deambular por el Fórum en busca de la canción anhelada. He aquí un resumen de lo visto y escuchado por días y artistas.

MIÉRCOLES

LOS PLANETAS: Sí, el Fórum abre el jueves, pero 24 horas antes, gracias a À. y su red de contactos pude colarme en el castillo de Montjuïc, ponerme hasta arriba por la patilla de fideuá y cerveza y asistir con toda comodidad a un concierto de la nueva gira de Los Planetas. Curiosas sensaciones las que guardo: Por una parte, nunca he escuchado a los granadinos tocar tan conjuntados y sonar tan nítidos, voz aparte. Y por otra, nunca me ha sabido a tan poco su cancionero, desprovisto de hits -sólo 'Santos que yo te pinte' y 'El artista madridista'- y centrado en su último trabajo. Ni frío ni calor.

CHROME HOOF: Antes hubo que aguantar casi una hora a un combo marciano e interracial de space funk rock que, básicamente, dilapidaba el legado de James Brown en aburridos desarrollos hardrockeros. Quince minutos de sonrisa, el resto, de hastío.

JUEVES

BIS: Para abrir boca en el escenario grande o San Miguel, un poco de pop saltarín e hipervitaminado, aunque, eso sí, a pleno sol. Muy emotivo -pese a la petardada- el cierre bailongo con 'Eurodisco'.

THE WAVE PICTURES: Ya vistos hace un año y medio en el Primavera Club. Amable pop de guitarras que pierde bastante en un gran escenario. Como Hefner pero sin su magia.

THE FALL: Un rodillo postpunk que no da tregua. Una hora quizás demasiado temprana para ellos hizo que me empezara a sonar todo lineal y buscar nuevas sensaciones.

TITUS ANDRONICUS: Esto es lo que hallé. Una banda que yo pensaba que hacía otra cosa me sorprendió positivamente durante el cuarto de hora que les vi mientras esperaba a O. Grupo a seguir.

THE XX: Sublime, teniendo en cuenta que aquello se hallaba a reventar de gente (ver foto arriba) y que no todo el mundo estaba para sutilezas. Pero consiguieron algo que me recordó a Portishead, y es silenciar a una multitud que no es devota de su música. La gente se fue callando, y cuando eso ocurre es que lo que viene del escenario tiene interés. Volviendo a la percepción personal, uno de los mejores bolos del festival. Nada intimidados ante 12.000 o 13.000 personas, los chavales demostraron muchas tablas para su edad y lograron emocionar. Muy grandes.

SUPERCHUNK: Un mito del indie rock americano que me dejó bastante frío mientras cenaba. Como apuntó O., Los Hermanos Dalton en inglés.

BROKEN SOCIAL SCENE: Un grupo al que no teníamos muy controlado nos hizo pasar un rato estupendo. Un torrente festivo de excelente rock a la canadiense tocado con solvencia y entusiasmo.

BIG PINK: Uno de los hypes del año. Psicodelia, estribillos, guitarras aulladoras y mucha actitud. Triunfaron por todo lo alto y lo corroboro.

MISSION OF BURMA: Si el final de su actuación -que es lo que vi- fue lo mejor, vamos apañados. Su furibundo indie punk ochentero sonó plano y falto de vuelo. Una decepción en toda regla.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Vuelta a las andadas




Casi me olvido del obligado post anual que anuncia el retorno del homo festivalensis a la actividad. Suerte de que tengo unos lectores y lectoras que no me merezco -como la simpar M.- que reclaman que se cumpla con la tradición anual. Bien, por si alguno de ustedes no se ha enterado todavía, el Primavera Sound ya está en marcha y esta semana ya ha habido actuaciones a modo de precalentamiento en algunas salas de la ciudad y hasta en el metro.

No obstante, hoy miércoles tiene lugar uno de los eventos especiales con motivo del décimo aniversario del certamen: una cena-fiesta (vamos, donde no cenas) en el Castillo de Montjuïc con el añadido de la actuación de Los Planetas. La entrada está restringida a invitados, autoridades, prensa y vips varios, pero otra amable lectora del blog, A., se ha apiadado de mí y me lleva. Ya les contaré.

Por otra parte, el festival propiamente dicho, en el Fórum, plantea estas posibilidades. Son un punto de partida, porque luego, sobre la marcha, los planes se alteran.

Jueves: BIS / WAVE PICTURES / THE FALL / THE XX / SUPERCHUNK / BROKEN SOCIAL SCENE / BIG PINK / MISSION OF BURMA

Viernes: THE NEW PORNOGRAPHERS / SCOUT NIBLETT / SPOON / BEACH HOUSE / WILCO / MARC ALMOND / PIXIES / YEASAYER

Sábado: DR. DOG / NAN GRIZOL / FLORENCE AND THE MACHINE / THE DRUMS / THE CHARLATANS / GARY NUMAN / PET SHOP BOYS

Vídeo del día: 'Fire eyed boy', BROKEN SOCIAL SCENE

jueves, 20 de mayo de 2010

Barro, mosquitos y japos




Aparte del inminente final de 'Perdidos' -que tiene tela, vaya manera de perder los papeles, pero ya hablaré en breve de ello-, la sensación de la temporada televisiva -siempre que se tenga TV de pago o se use internet- ha sido 'The Pacific', la nueva vuelta de tuerca de HBO y del dúo Spielberg-Hanks sobre la II Guerra Mundial. Si tras el éxito de crítica y público que supuso 'Salvar al soldado Ryan', director y actor se unieron a la cadena de pago para rodar 'Hermanos de sangre', una miniserie sobre una compañía de paracaidistas yanquis que narra su periplo desde que se entrenan en Inglaterra hasta que ocupan Austria, ahora las miras se han centrado en la menos tratada en cine y televisión campaña del Pacífico.

En este caso, los guionistas se han centrado en las andanzas por separado de tres marines que combatieron en Guadalcanal, Cabo Gloucester, Peleliu, Iwo Jima y Okinawa. Y su trabajo ha servido para arrojar luz sobre batallas de las que el común de los mortales sabe más bien poco, como la de Peleliu, uno de los episodios más sangrientos de la contienda. En este sentido, el dramatismo y la sensación de verosimilitud de las escenas bélicas ponen los pelos de punta.

El realismo en las durísimas condiciones -lluvias, insectos, enfermedades, escasez- de la guerra del Pacífico también puntúa alto dentro de lo más destacado de esta miniserie (10 capítulos) que, desde luego, aleja toda condición romántica del hecho de ir a pegar tiros al enemigo. El único valor positivo que desprende es la camaradería, que de hecho era el eje sobre el que pivotaba su antecesora 'Hermanos de sangre'.

Ambas comparten también el testimonio de veteranos de la II Guerra Mundial que introducen cada capítulo con comentarios nada épicos y sí muy sabios. Es lo que tiene la provecta edad de estos señores y el haber sobrevivido a una carnicería: que te quitas importancia.

'The Pacific', no obstante, peca de irregular al alternar las historias de los tres protagonistas, tres tipos muy diferentes entre sí, y con circunstancias vitales más apasionantes en algún caso que en otro. Ello provoca que, en momentos determinados, uno quiera que X deje de salir en pantalla mientras se halla en retaguardia y la acción se centre en Y, que está combatiendo a los nipones a sangre y fuego. Lo mismo ocurre en el episodio que ilustra cómo los marines fueron enviados a Melbourne (Australia) tras la batalla de Guadalcanal y pasaron una temporada encantadora persiguiendo a las aussies: Narrativamente impecable, pero el cuerpo pide caña.

Vídeo del día: 'Melancholy rose', MARC ALMOND

miércoles, 12 de mayo de 2010

Volando voy



Con notable retraso sobre la actualidad imperante, el que suscribe ha ido al cine a ver 'Up in the air', que ya sólo pasan (en BCN) en los cines Méliés, lo que da una idea de cómo sigue las novedades de la gran pantalla. La impresión a la salida es satisfactoria, aunque efímera. Una buena película que no llega a muy buena por culpa de una decepcionante recta final que conduce a que la memoria archive el visionado sin mayores problemas.

Por si no saben de qué va el asunto, les cuento: George Clooney encarna a un tipo encerrado en una coraza helada que pasa 320 días al año de viaje por EEUU empleado por una empresa dedicada al innoble cometido de anunciar despidos cara a cara cuando el responsable de hacerlo no se atreve. Este sujeto de sonrisa taimada y modales impecables resulta más falso que una promesa electoral cuando finge empatizar con los desgraciados a los que echa, no pierde la compostura y les vende la moto de que a partir de ese momento empieza lo mejor de sus vidas.

Este chacal ha hecho que moverse por hoteles y aeropuertos le haga sentirse como en casa. Justo al revés que el común de los mortales, los mostradores de alquiler de coches o facturación le resultan tan entrañables como una salita de estar. Ya se sabe, aquello de "fuera de casa, como en ningún sitio", que repiten los bohemios.

Ya no cuento más, pero les avanzo que a una primera mitad de película absolutamente impecable le sucede una segunda parte mucho más convencional, tramposa y moralista que da al traste con la carga vitriólica que contiene el arranque de la cinta. En fin, lástima del final, que no les desvelo, porque para ser una película de Hollywood la cosa destilaba una sanísima mala uva.

Y si éstos son los contras, voy a por los pros: Clooney se luce y plasma a la perfección el modelo de autosuficiencia business class que se desliza por las terminales aéreas. Pero quien me desarma es la estupenda Vera Farmiga, una mujer de las de verdad, no sé si me explico. Atractiva, interesante, con encanto y misterio como las de antes. Las películas de antes, aclaro, para no herir susceptibilidades.

Vídeo del día: 'Norway', BEACH HOUSE

martes, 4 de mayo de 2010

Oasis en la inmundicia



Cinco apuntes sobre cine más o menos reciente visto en casita durante las últimas semanas. O no elijo bien o no tengo mucha suerte. Bueno, reconozco que alguna la vi entera porque no daba crédito a lo que mostraba la pantalla. Que les sirva de aviso.

- 'Red de mentiras': Entretenida y poco memorable visión de Ridley Scott sobre las entretelas de los intereses norteamericanos en Oriente Medio. Involuntariamente maniquea, se sostiene por el empeño de Russell Crowe y Leonardo di Caprio en resultar creíbles. Quien quiera ver algo bastante mejor sobre el mismo asunto, y sin salir de Hollywood, que vea 'Syriana'.

- 'Algo pasa en Las Vegas': Sí, lo que pasa es que han ambientado allí por enésima vez una comedieta del todo prescindible y sin gracia alguna. ¿Dos que se emborrachan en la ciudad de los casinos y se despiertan casados? Si hasta en 'Friends' hicieron lo mismo, por Dios. Y para rematarlo, dos pésimos actores: Cameron Diaz y Ashton Kutcher. Me encantaría conocer a alguien que haya ido al cine y pagado por ver esto.

- 'La extraña que hay en ti': Continúa el festival de despropósitos. Ahora es Jodie Foster encarnando a una justiciera en los callejones de Nueva York como una Charles Bronson con mechas. La muerte violenta de un ser querido lleva a nuestra heroína a salir a la calle y meter en cintura a los malos -sí, parece 'Batman'- con la aquiescencia de un poli tonto y colado por sus huesos. En este caso, me gustaría preguntarle a la Foster "¿Por qué?".

- 'Al final del camino': Una de las razones más sólidas para mandar a hacer puñetas el cine comercial español. Guión malo, chistes pésimos, actores horribles -mención especial para Fernando Tejero y Javier Gutiérrez- y una moralina de mesa camilla que tumba de espaldas. Todo esto a cuenta del Camino de Santiago, cuyos responsables de promoción, imagino, habrán puesto dinero para que Roberto Santiago -autor de las ya horrendas 'El penalti más largo del mundo' y 'El club de los suicidas'- perpetre esta birria.

- 'My blueberry nights': Por fin, el oasis en la inmundicia. Entre tanta comedia romántica tirando a patética como corre por el mundo, Won kar Wai ('In the mood for love', 'Happy together') demuestra que aún se pueden hacer cosas dignas en este género. Una pareja, un café neoyorquino y una road movie intercalada demuestran que con un buen guión, buenos actores -Jude Law, Norah Jones (sí, la cantante), Natalie Portman, Rachel Weisz, Chan Marshall (sí, otra cantante, alias Cat Power), David Strathairn- y un director con pellizco no hace falta mucho más. La atmósfera recuerda en ciertos momentos a 'Cosas que nunca te dije', de cuando la Coixet distinguía entre sensibilidad y sensiblería.

Vídeo del día: 'No te metas a mi facebook', FACEMAN

sábado, 1 de mayo de 2010

Vendaval sónico



Aturdido y anonadado quedó servidor la noche del viernes en el Maremágnum después de asistir a la demoledora actuación de Triángulo de Amor Bizarro. Ruido, mucho ruido, pero maravillosamente encauzado; ya saben, la potencia sin control no sirve de nada.

Por si alguien se sonríe con el nombre del grupo, les avanzo que lo tomaron de esta imperecedera canción de New Order. Hace un par de años o así les vi en las fiestas de santa Coloma de Gramenet y ya me produjeron una muy grata impresión: el vendaval sónico y la distorsión de The Jesus and Mary Chain combinado con la velocidad y los textos venenosos de Parálisis Permanente o Surfin' Bichos. Además, tenían una gran prestancia escénica, desafiante incluso, nada que ver con esos grupos indies semiclandestinos cuyos miembros se buscan unos a otros sobre las tablas.

Presentaban entonces su debut, un álbum homónimo al que siguió 'El hombre del siglo V', un volumen con versiones maqueteras y cuatro canciones inéditas. Ahora, por fin, ha salido a la calle 'Año santo', un pepinazo en toda regla con sólo nueve temas en media hora y una retahíla de títulos impactantes: 'De la monarquía a la criptocracia', 'El baile de los caídos', 'El culto al cargo o cómo hacer llegar el objeto maravilloso'...

Y lo pasearon en el ciclo de conciertos que organiza Depósito Legal -histórico local de L'Hospitalet- en la plaza Odisea del complejo comercial erigido en pleno puerto barcelonés. Tocaban antes Los Punsetes, pero el hecho de haberles visto recientemente me hicieron llegar justo antes de que saliera a escena el antes trío, ahora cuarteto de largo nombre.

Fueron apenas 50 o 55 minutos de actuación, pero memorables. A todo volumen, empleando el ruido como un instrumento más, los Triángulo dieron rienda suelta a un aquelarre sonoro que dejó a buena parte de la concurrencia boquiabierta. Mayormente, la no muy conocedora y que acude al lugar en cuestión porque no se paga y hay ambiente. Que de todo hay en la viña del Señor.

Vídeo del día, 'Himno de la bala', TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO