miércoles, 7 de marzo de 2012

Tienes cielo


Hay cosas, como la clase, el estilo o el talento, que no son dudosas. Se tienen o no se tienen. Ése es el caso de otro ilustre veterano que actuó hace unos días en La 2 de Apolo y que atiende por Robyn Hitchcock. Si por ese nombre no les viene nada -ni siquiera en compañía de The Egyptians-, pueden probar con The Soft Boys, aunque lo más probable es que tampoco. Bien, el amigo Robyn está a punto de cumplir los 60 años y es de esos prodigios que se han mantenido toda la vida en media tabla dentro de la Liga del pop-rock con querencia folkie y psicodélica.

Poca gente tiene las tablas, el encanto y la sapiencia para ofrecer una hora de concierto en solitario, pertrechado con una guitarra y una ocasional armónica y que el interés no decaiga ni un momento. Y olvídense del tópico del cantautor doliente y lloroso. Nada de eso; el amigo Hitchcock proyecta un halo de sensibilidad muy alejado de esos parámetros, ya sea cuando recupera los temas de su vieja banda o cuando presenta las composiciones de su notable Tromso, Kaptein, editado el año pasado en Noruega.

Ecos a Dylan, Beatles o Byrds se sucedieron desde el escenario mientras yo pensaba lo que debieron escuchar  los mallorquines La Granja a a este tipo mientras grababan 'Azul eléctrica emoción'. Hablando de grupos españoles, otra banda de culto, los Surfin' Bichos, homenajearon en su día al ex Soft Boys adaptando su 'Heaven' en 1993. El resultado -con ese emocionante "Tienes cielo / el cielo en la mano" puede escucharse en 'Family album'.

El único pero posible al bolo era imaginar qué hubiera pasado de venir acompañado de una banda. Afortunadamente, el Señor escucó mis plegarias y en la recta final de a actuación subieron a tocar con él los integrantes de Cohete, el grupo que había ejercido de telonero y que lamentablemente, me perdí. No sé cuánto habían ensayado, pero el resultado fue excelso. Desconozco el caché de los madrileños, pero si yo fuera Robyn los adoptaba inmediatamente como banda de acompañamiento. Las tres canciones que tocaron dejaron un sabor de boca inmejorable. Vale, en Madrid tocó en un teatro y acabó el show en el vestíbulo del mismo cantando al piano. Igual eso es aún mejor.

Vídeo del día: 'I often dream of trains', ROBYN HITCHCOCK


viernes, 24 de febrero de 2012

Maestría consolidada


El mejor Josele Santiago post Enemigos que he visto nunca en directo me alegró la noche del pasado sábado en La 2 de Apolo. Acompañado de Sietesuelas, un clásico trío guitarra-bajo-batería, el ahora residente en Castelldefels abandonó la placidez del piano y la guitarra acústica que ha caracterizado su carrera en los últimos años y se entregó a un sonido más eléctrico, con las guitarras entrecruzándose en esos medios tiempos cálidos que pueblan 'Lecciones de vértigo', editado hace unos meses.

En cierto modo, sonó más a Los Enemigos de 'An-tonio' que al Josele que ha alumbrado álbumes como 'Las golondrinas etcétera' o 'Garabatos'. Mención especial al guitarrista de Sietsesuelas por la complicidad que supo entablar, sin alardes, con el protagonista de la velada, muy a lo Richards & Wood en 'Beast of burden' por poner un ejemplo. Los momentos top, que diría Mourinho, fueron un estremecedor 'Sol de invierno' y un 'Ole papa' con la parroquia coreando mientras los ejecutantes se soltaban la melena a las seis cuerdas.

Cayó prácticamente entero su último disco y rescató al final algunas canciones de sus álbumes anteriores para cerrar con una joya enemiga -'Complejo'- y un 'Around and around' (Chuck Berry) horriblemente cantado, qué le vamos a hacer. Un concierto sobresaliente, en definitiva, al que quizás le sobraron diez minutos para optar a la matrícula de honor.

Y se acordó de dos grandes: Su padre -el día en que se cumplían dos años de su muerte- y Enrique Sierra. Bravo.

Vídeo del día: 'Tragón', JOSELE SANTIAGO

viernes, 17 de febrero de 2012

Elemental (o no tanto)


Estoy viendo un 'Sherlock' a diario y a veces casi me pongo a aplaudir. Qué gran acierto de cásting el tipo este de la cara de gremlin que atiende por Benedict Cumberbatch -hasta el nombre es estupendo y cien por cien sherlockiano- y qué bien hallado el tono actual para que no eche atrás a los fans del Holmes literario. Pensaba que 'House' era la mejor aproximación moderna posible al personaje, pero, como acostumbro, me equivocaba. La miniserie de la BBC galesa ha logrado la traslación perfecta de un personaje genuinamente victoriano a estos tiempos de móviles y GPS sin perder un ápice de la magia original, lo que, en estos tiempos de remakes y secuelas sin sentido, es digno de encomio.

Inciso: Ya que mi querido X. me planteó el otro día por qué House era el nuevo Holmes, me explico: Un tipo brillante, con una inteligencia insultantemente superior a la media, misántropo hasta extremos despreciables, un auténtico sociópata al que no le interesan las personas sino los retos, los desafíos; con una habilidad especial para la música y la química, algo común entre mentes fuera de lo común; que libera tensiones por medio de una adicción y que, cosas de la vida, vive en el 221 B. ¿De quién estoy hablando?

Volviendo a la versión de la BBC, quizás el mayor acierto sea guardar la mayor fidelidad posible a los textos de Conan Doyle. Así, los seis episodios emitidos hasta ahora -dos tandas, llamarlo temporada me parece excesivo, de tres- corresponden a otras tantas historias del padre de la criatura: 'Estudio en escarlata', 'Los bailarines', 'Los planos del Bruce-Partington', 'Escándalo en Bohemia', 'El perro de Baskerville' y 'El problema final'. En todos ellos, lógicamente, se han modificado persoajes y situaciones para adaptarlos a nuestar época, pero desde un prisma global, todo está en su sitio. Y, aunque la fidelidad sea un valor a tener en cuenta, ejem, lo mejor de ella es que funciona.

Lo curiosa de esta producción es que se rodó un episodio piloto que nunca fue emitido. Según se filtró en el Reino Unido, las tramas posteriores son mucho más complejas que lo esbozado en este capítulo nonato. Bien mirado, el genio al que se le ocurrió un remake garbancero de 'Cheers' también podría haber aparcado el asunto hasta reconsiderarlo, como hicieron Stephen Moffat -un grande de la TV británica- y Mark Gatiss.

Aunque siempre sea recomendable optar por la V.O., en este caso la diferencia entre los matices del delicioso inglés sherlockiano y el doblaje cobra especial relevancia cuando entra en juego el malo de la función, el malvado James Moriarty. Encarnado brllantemente por Andrew Scott, su pinta y su manera de hablar resultan a cual más inquietante. Ya verán. Y olvídense de las patochadas de Robert Downey y Jude Law.

Vídeo del día: 'Mirror man', THE HUMAN LEAGUE

miércoles, 8 de febrero de 2012

Del cielo a las catacumbas



'U2 From the sky down': Hace unos meses se reeditaba con todo lujo de detalles 'Achtung baby', el disco que reconvirtió a U2 -no duró mucho- y, posiblemente, su mejor obra. Coincidiendo con la efeméride, llega un documental que plasma no tanto la grabación del álbum sino el proceso que desembocó en su alumbramiento. O 'De cómo U2 se sintieron capaces de enseñar el rock americano a los americanos, hicieron el ridículo, lo asumieron y quisieron salir de ese pozo creativo'. Particularmente, lo que más me ha interesado del documental no es la gestación de 'Achtung baby' sino la descomposición creativa del cuarteto en el embrollo 'Rattle and hum', disco y película, y cómo llegan a ser conscientes de ello. El resto, normal, para fans poco exigentes. Salvo el cierre, una brutal toma tecnificada de este verano en Glastonbury de 'Even better than the real thing', que me dejó clavado en el sofá.




'Kurt Cobain: About a son': Este ya tiene cinco años, pero tranquilos, que no se han perdido nada. Aburrimiento puro y duro a cargo del difunto Cobain in his own words. El periodista Michael Azerrad pasó varias tardes con Kurt en las que éste desgranó su vida para elaborar el libro 'Come as you are. The story of Nirvana'. El director A.J. Schnack ha empleado 25 horas de cinta para crear un tostón de 95 minutos en el que la voz de Cobain repasa su infancia, adolescencia, juventud y éxito con Nirvana sin poder emplear imágenes del difunto ni música de su banda. Cuestión de derechos. Todo este ejercicio de recreación de ambientes de Aberdeen, Olympia o Seattle con una banda sonora basada en los gusto del chaval se hace no ya largo y cansino sino lo siguiente. Además, el joven Kurt, en sus años de punk rocker previos a la fama solía comportarse como un auténtico cretino, lo que a algunos les parecerá muy alternativo pero no es mi caso. Lo poco que me ha interesado, ya en la etapa exitosa de la banda, tiene que ver con las dificultades de lidiar con la -entonces poderosa- industria discográfica.



'Part of the weekend never dies': Los belgas Soulwax, más conocidos en su faceta de pinchadiscos como 2 Many DJs, ofrecieron en 2006 una serie de shows en los que alternaban sus dos identidades, las de combo rock -autoremezclados y bajo el alias de Soulwax Nite Versions- y las de discjockeys sin prejuicios, además de contar con las actuaciones de invitados como LCD Soundsystem o Tiga. El resultado, un fiestón itinerante por los cinco continentes grabado de forma precaria que alterna tomas de los hermanos Dewaele en vivo y en la carretera junto a sus impagables fans, algunos con colocones francamente graciosos. Y poco más. Mejor verlo de noche que de día y mejor no hacerlo si uno se está quitando de algo. No sé si me explico.




'Venid a las cloacas: la historia de la Banda Trapera del Río': La sorpresa de la tanda. Primero, porque recordaba mucho más plomizo el protopunk de los de Cornellà, y segundo, porque la cinta excede el género para trazar un retrato sincero y poco complaciente del ciclo autodestructivo que afrectó a varios componentes de la Trapera. Además de ejercer una competente labor desmitificadora, 'Venid a las cloacas' funciona como radiografía de una escena nacional no ya incipiente sino casi inexistente. Las alusiones a Miguel Ríos, Ramoncín o Loquillo son, en este caso, devastadoras. Documental obligatorio.

Vídeo del día: 'Ciutat podrida', LA BANDA TRAPERA DEL RÍO

viernes, 27 de enero de 2012

jueves, 26 de enero de 2012

Pánico y grandeza


En vez de tipo a tipo, mejor elegir diez claves que ayuden a explicar lo acontecido en el Camp Nou el día en que Mourinho descubrió las ventajas de tener una plantilla extraordinaria y además, ponerla a jugar.

1.- Soberbio, excepcional partido del Madrid, que posiblemente mereció la victoria en el Camp Nou. ¿La eliminatoria? Difícil de decir, pero cuando concedes demasiado en la ida con un planteamiento timorato, luego vas a remolque por mucho que te ates los machos y vayas a comerte al rival en su propia cancha. En cualquier caso, un ejercicio de grandeza que sembró el pánico entre la parroquia azulgrana.

2.- El Barça se disfrazó de Real Madrid en esos partidos en que los blancos se duermen ante un rival de menor entidad y sudan sangre para salir victoriosos encomendándose a la tan manida pegada. Los deméritos culés fueron en gran medida consecuencia de la excelencia merengue, pero aún así hay elementos que chirrían en el engranaje de Guardiola.

3.- Piqué anda muy despistado, y ya no es un día ni dos. Jugando en defensa de tres se enreda en batallas interminables junto a la banda ajeno al agujero que deja a su izquierda. Además, confía en los automatismos de Valdés, presto siempre a salir como un cohete, cuando el que está jugando es el gaditano de la coleta, menos habituado a jugar como hombre libre.

4.- Actuación imperial la de Sergio Ramos. Partido para enmarcar por alto y por bajo, saliendo al cruce, dando el primer pase, pisando el área contraria si era necesario. Su omnipresencia ha paliado en parte la discreta aportación defensiva de Alonso en el eje.

5.- Como centrocampista pegado a la cal, Alves aporta poco. Ni llega al ataque por sorpresa ni logra anular a Cristiano Ronaldo. El Barça respiró cuando recuperó la defensa de cuatro y Alves empezó a medir a Coentrao desde el puesto de extremo. En el otro lateral, Abidal completó uno de los peores partidos que se le recuerdan, superado casi siempre por Özil y mal colocado como en el gol de CR7.

6.- El impresionante trabajo de Busquets no halló reflejo en sus compñeros de medular: Xavi anduvo deambulando buena parte del choque sin hilvanar el juego que acostumbra, por no hablar del despiste que lleva Cesc frente al Madrid salvo en momentos puntuales. La entrada de Thiago, en este sentido, puede ser definitoria.

7.- Sabíamos a partes iguales de su calidad y de su indolencia. Ayer, Özil aparcó la melancolía y se doctoró con honores  liderando a su equipo en busca del pase, el regate o el disparo más conveniente. Eligió siempre bien y sólo le faltó el premio del gol en ese misil que mandó al travesaño. Sobresaliente. La otra cara de la moneda fue Kaká, bullicioso pero más espumoso que incisivo.

8.- El día en que Higuaín se atragantó como '9' del Madrid y quedó en evidencia ante Benzema, que sí metió un gol de killer. Puestos a elucubrar, el de ayer era quizás el partido, de haberlo jugado entero, que el francés necesitaba para silenciar definitivamente a los que aún le encontramos pegas.

9.- Messi está cansado de jugar contra el Madrid. Le pegan lo que no está en los escritos y no se divierte. Pareció que saliese al césped con el único objetivo en mente de darle una patada a Pepe y vengarse. Futbolísticamente, la desconexión de Xavi le afectó y anduvo falto de socios hasta que encontró a Pedrito para el primer gol. Luego, chispazos e imprecisión.

10.- Pepe. Para empezar, no tendría que haber jugado por sanción federativa. Como defensa, cuajó un partido entonado, rápido al cruce y solvente en el uno contra uno. En lo llamémoslo deportivo, volvió a suspender, fingiendo reiteradamente mientras miraba de reojo y probando suerte al atizar a Cesc. Un caso perdido.

Vídeo del día: 'Don't worry baby', THE BEACH BOYS

miércoles, 25 de enero de 2012

Rompiendo (y sumando) etiquetas


Según Wikipedia, lo que hacen Slim Autocessna's Club es "alternative country - gothabilly". Arrea. Hoy en día hay etiquetas para todo y casi ya no me sorprende ninguna, pero lo de gothabilly me ha llegado, lo confieso. Lo curioso es que al concierto de esta gente en La 2 de Apolo de hace unos días asistí un poco por casualidad, porque quien me interesaba de verdad era John Doe, un veterano rockero americano que se inició en la mejor banda que Los Angeles dio al punk: X. De hecho, hasta unas horas antes no me enteré de que John Doe tocaba primero, y hablar de telonero no sé si es lo más adecuado dado que ambos artistas iban a estar el mismo rato sobre el escenario.

Anyway, John Niommemsen Duchac -John Doe, su alias, es el nombre que en EEUU se usa en varios legalismos para un varón sin identificar- y su banda ofrecieron un pase mucho más country rock de lo esperado, con una presencia a todas luces excesiva de la steel guitar. Este instrumento, que se toca sentado y con un gancho en el pulgar similar al del banjo, tiene un sonido tan característico que acaba por hacerse ramplón si se escucha canción tras canción. Eso sí, la intérprete lucía una imagen yonqui chic que hacía más distraído el bolo.

En un par de ocasiones,el amigo John Doe arrimó el ascua a su sardina y brotaron chispas de una banda a la que la falta de una segunda guitarra eléctrica condenó de antemano, Con todo, una actuación correcta y entretenida, con un frontman comunicativo y parlanchín. Del legendario legado de X, no obstante, nada de nada.

Pequeña pausa, de apenas un cuarto de hora, y siete tipos suben al escenario, cada uno con una pinta curiosa y bien distinta de los demás. No es que fuesen Village People, que todo eran variantes del western style, pero tenía su aquél. A partir de ahí, el desparrame más elegante que recuerdo en muuuuuchos años. Country punk, blues, americana, gospel, cabaret, honky tonk y ese gothabilly que descubro como aleación de imaginería gótica sureña con hillbilly, la alegre música de los paletos montañeses conocidos como rednecks.

Podría hablarles de un cruce entre Mano Negra y Los Lobos, o entre La Frontera -los de sus inicios, cuidado- y Tom Waits, y no sería más que una aproximación voluntariosa a lo que ofrece este combo sobre las tablas. Era martes y la sala no se sumó a la locura como hubiera ocurrido de ser en weekend, pero qué demonios, que nos quiten lo bailao. Guardaré durante tiempo en la memoria esos duelos entre los dos vocalistas bajados a la platea y su coreografías imposibles escondido uno detrás del otro.

Seguramente la próxima vez que los vea no será lo mismo por lo del efecto sorpresa. No lo sé. Un conocido que ya los había visto apunta que esta vez los vio más calmados. Maldita sea, no quiero pensar en cómo debe de ser entonces cuando están a tope. Para concluir, algo de información útil: son de Denver, llevan desde el 92 con una formación bastante variable y han editado cinco álbumes. Ya lo saben.

Vídeo del día: 'Pine box', SLIM CESSNA'S AUTOCLUB

jueves, 19 de enero de 2012

En clave adulta



A priori, 'Juego de tronos' daba un poco de miedo. Una serie de libros sobre un mundo ficticio y medieval que recordaba demasiado a 'El señor de los anillos', epítome de lo plomizo en literatura y cine. Y para rematar el tema épico-mitológico, una frase rimbombante encaminada a despertar el miedo a lo tenebroso: "Winter is coming". Bien, mis temores eran infundados y no tengo nada que objetar: 'Juego de tronos' es buenísima.

Imagino que buena parte de los lectores de este blog la habrán visto ya. Para los que no, apunto que tiene el mérito de tratarse de una serie eminentemente de acción pero observada desde un prisma adulto, con unos personajes complejos y unas intrigas palaciegas que remiten más a 'Yo, Claudio' que a 'Spartacus'. Asimismo, al tratarse de una producción nacida para el mercado de pago, la dosis de sexo y violencia explícitos nunca pierde comba, con el añadido de que pocas escenas resultan gratuitas. Lo digo acordándome (por oposición) de 'Los Tudor', sin ir más lejos.

Puestos a encontrar defectos, el asunto de los dragones me mosquea un poco, porque siempre los he tenido por indicativo de mitología chusca. Por no hablar de poner la voz de Paco Rabal al lagarto en 'Dragonheart', que tampoco es que fuera una película para tomar muy en serio, pero... Al lío, que me pierdo. 'Juego de tronos' ha sido además una apuesta, si no desesperada, sí arriesgada, de HBO en un intento de reverdercer los laureles que en el último lustro parecían haberse agostado. La cadena llevaba unos años en que sus proyectos -algunos tan excelsos como 'Treme' o 'Boardwalk empire'- palidecían en cuanto a impacto popular al lado de ofertas de la competencia como 'Mad men' o 'Breaking bad'. Resumiendo: mucho dinero en producción sin miedo a que los contables te cierren el chiringuito, como ocurrió con 'Roma' y 'Deadwood'.

A riesgo de ser poco original, cierro con ovación y petición de oreja para Peter Dinklage, el actor enano que maravillara años ha en 'The station agent'. Además, tras verle recoger el Globo de Oro el otro día y escuchar sus palabras, no me cabe duda de que estamos ante un pequeño gran hombre. Ah, la segunda temporada llega esta primavera.

Vídeo del día: 'Pumped up kicks', FOSTER THE PEOPLE

El día de la marmota


CASILLAS: Vendido en los goles, tuvo que estar muy atento a su palo corto para que la derrota no fuera mayor. Segundos después del final, en declaraciones a Canal Plus, se mostró extrañamente resignado.

PINTO: Desafortunado en el gol, tampoco perpetró la cantada del siglo. Se sobrepuso sin mayores problemas y mostró cuánto ha mejorado jugando con los pies.

ALTINTOP: Una de las presencias inesperadas de la noche. Aguantó el uno contra uno a Iniesta más de lo que cabía esperar, pero acusó la inactividad cuando quiso hacer más. Con el balón en los pies, él mismo no se veía de lateral.

ALVES: Acusó haber dejado un agujero a su espalda en el gol del CR7 y se pasó el resto del choque mirando de reojo al portugués y dudando si sumarse al ataque o no.

CARVALHO: Algunos pronosticaron desastre al verle en el once, pero pasó bastante desapercibido gracias a la cercanía entre defensa y medio campo con que se plantaron los blancos. Arropado, su creciente falta de velocidad se nota menos. Debió ser expulsado por una patada alevosa.

PIQUÉ: Errático. El gol del Madrid es culpa suya mucho más que de Pinto. Si tienes a Alves a dos metros por detrás hay que cerrar la línea de fondo y no retar a un fenómeno como Ronaldo a que pase y dispare. En la segunda parte, se comió un centro globero de Altintop que tardó media hora en caer del cielo y sólo la falta de precisión de Benzema evitó el tanto.

RAMOS: Va ganando en serenidad en los partidos contra el Barça. Buena actuación la suya, atento al cruce y poderoso en el juego aéreo. Su eclosión como central ha acabado por crear un problema en el lateral diestro.

PUYOL: Prodigioso en colocación y solvencia en la marca. El gol es un síntoma de su confianza en sus posibilidades en las dos áreas.

COENTRAO: Agobiado. Obedeció y no abandonó la trinchera en todo el partido, pero se las veía y las deseaba al emplearse junto a la banda. Le tira más irse al centro, donde se siente más acompañado.

ABIDAL: Siempre atento, siempre rápido, siempre preciso. Como reza el manual del lateral, subió para sorprender. El bailecito del gol estuvo fuera de lugar.

PEPE: El tremendo error de concentración que concede el gol a Puyol ha soltado esa espoleta que tiene en el cerebro. A partir de ahí, el acabóse. Si yo fuera del Madrid, esperaría que Casillas, Ramos y Arbeloa le pusiesen las cosas claras de una vez.

BUSQUETS: Una nueva exhibición desde el eje. Aguantó las acometidas iniciales de Pepe sin perder la concentración y ofreció el acostumbrado curso de colocación y apoyo al compañero para centrocampistas.

ALONSO: Decepcionado y decepcionante. Mou le quitó los galones de mariscal y lo envió a reforzar el flanco de Altintop por si Iniesta galopaba en diagonal. El tolosarra, fuera de foco toda la noche, mostró su perfil más bronco, inimaginable antes en él.

XAVI: Tardó en hallar su sitio, cual termómetro perfecto del equipo. A la que su juego empezó a carburar, las combinaciones del Barça fueron eternizándose. Le costó encontrar a Messi, pero siempre tuvo a Busquets.

LASS: Muy pendiente de Messi. Inofensivo en ataque como acostumbra, pocas veces se ha visto tan acompañado en la labor de frenar a los volantes del Barça. Muy discreto.

INIESTA: Desacertado en el área, hizo mejor primera parte que segunda, al contrario de lo que acostumbra. Quizás debería haber intercambiado posición con Cesc para refrescar el ataque.

BENZEMA: Ofreció una pincelada de gran clase en la apertura a Ronaldo que acabó en gol. Y se acabó. Falto de espíritu y resignado, falló un gol de cabeza imperdonable en un delantero de su caché.

CESC: Si en el partido de Liga de hace un mes le costó horrores encontrar su sitio sobre el césped, ayer no lo consiguió. Batallador y desubicado ante el muro defensivo madridista, filtró dos pases de oro a Alexis e Iniesta, y poco más.

C. RONALDO: Apremiado por su entrenador, corrió hacia atrás como pocas veces. Desafiado por Piqué, respondió con un disparo que sorprendió a Pinto. Su declive en la segunda parte bien pudo deberse a molestias físicas.

ALEXIS: Ante otros rivales parece sobrerrevolucionado, pero contra el Madrid se halla en su salsa. Un martirio para los defensores, que no imaginan que el chileno pueda proteger balones a lo Ibrahimovic o embestir como Rooney. Hasta Casillas se quedó a cuadros cuando cabeceó al palo.

HIGUAÍN: Tocó siete balones hasta que fue sustituido en el minuto 65. Fuera del área es un poste a la deriva.

MESSI: La tela de araña que el Madrid tejió en torno a él le dejó con muy pocos espacio sin que Alves o Alexis supieran aprovecharlos. El asunto, sin embaro, alumbró una nueva faceta eneargentino: la paciencia. No desesperó por patadas o pisotones y aguardó a que todos sus rivales le acecharan para convertir a Abidal en goleador.

ÖZIL: Visto y no visto. Ni siquiera bregó como se espera cuando se va perdiendo en casa.

ADRIANO, THIAGO y CUENCA: Anecdóticos los tres.

CALLEJÓN: Lo intentó por todos los medios, pero el desánimo había cundido entre sus compañeros.

Vídeo del día: Heartbreak hotel', WANDA JACKSON & WANDA WHITE