jueves, 30 de agosto de 2007

Bueno hasta cuando flojea



Una de mis mayores debilidades musicales desde que tengo uso de razón es David Bowie. Cierto es que hace ya más de 20 años que sus lanzamientos no igualan sus cotas anteriores -como los Stones, más o menos- pero sí mantienen dignidad y un sello de distinción. Lo último bajo su nombre aparecido en el mercado es 'Glass spider' un DVD y doble CD que recoge al artista en la gira mundial de 1987 en la que presentaba uno de su discos más flojos, 'Never let me down'.


Como quien esto escribe acudió en julio de ese año al Miniestadi del F.C. Barcelona y presenció el concierto, repasar el show ha tenido algo de nostálgico y también de desmitificador. Recuerdo que, obviamente, me gustó mucho y me lo pasé en grande, pero claro, era muy joven y había visto pocos conciertos. Tres años después, Bowie volvió a la Ciudad Condal para ofrecer un repaso a los grandes éxitos de su carrera, el Sound and Vision Tour, que daba sopas con honda a la gira anterior.


Porque el Glass Spider Tour resulta demasiado ochentero incluso para los amantes de aquella década. Bowie, con un ojo en Prince, se adelantó a Madonna a la hora de introducir bailarines en el concierto y teatralizar así las canciones. El resultado fue que las canciones más desafortunadas -las del 'Never let me down', vamos- tenían un cierto pase, pero joyas como 'Heroes' o 'Fashion' salían bastante malparadas del tratamiento.


El barroquismo tan de los 80 empezaba ya por el propio escenario, una gigantesca -y supuesta-araña de cristal que daba nombre a una de las peores canciones que el Duque Blanco grabó nunca y que abría el bolo. Un cuerpo de baile -extraordinario, eso sí- secundaba a Bowie en sus interpretaciones e interactuaba con él a lo largo del concierto. y el solista, claro, para no desentonar, tenía que cantar con microcasco -el chisme en la cabeza que sujeta un micro- para tener así las manos libres. Un error muy propio de aquella época.


La banda, aunque solvente, sonaba en ocasiones sobreactuada, con especial mención para Peter Frampton, un ídolo del rock mainstream de los 70 cuya estrella declinó en los 80 y se enroló con Bowie para emborronar sus temas con digitaciones tan efectistas como innecesarias. Un pesado.


Con lo que llevan leído, pensarán que vaya truño el DVD este de Bowie. Pues no. Porque aunque vaya peinado por su peor enemigo, cuando defiende en directo 'Rebel rebel', 'Time', 'Young americans' o 'Modern love' es el solista blanco más grande después de Elvis y Dylan. ¿Springsteen? Ay, que me da algo.


A modo de curiosidad, la filmación, realizada en Vancouver (Canadá), incluye versiones como la habitual de 'White light, white heat' (Velvet Underground) y la más sorprendente de 'I wanna be your dog' de Iggy Pop. Y no me alargo más, como le dijo Napoleón a Josefina, porque me he comprado cuatro conciertos de Bowie en los últimos meses e intentaré ir dando cuenta de ellos con mesura, no sea que se me saturen.



Tema del día: 'Blue jean', DAVID BOWIE


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Más Bowie, queremos más. Enciérrate en casa y te los miras todos de una tacada y luego nos cuentas

thunder road dijo...

Lo que dices de Bruce es infame. Es un artista muy grande y un gran compositor. Se nota que no lo has escuchado mucho

touching the balls dijo...

Oh, no, la secta de San Bruce otra vez. Ya estamos con el sudor y el amor y las chicas de pueblo y los coches de los 50 y la América cateta pero honrada.

Si Sobrevalorado no lo ha escuchado mucho, todo eso que se ha ahorrado

Anónimo dijo...

Oye, si se da el caso de un próximo concierto de Bowie, me llevas
Merche