viernes, 30 de noviembre de 2007

Un joven clásico



Antes que nada, les informo de que los devotos de san Bruce se multiplican, con lo que el muchachote de Nueva Jersey ofrecerá un segundo concierto en el Nou Camp en julio. Dicho esto, me reafirmo en lo escrito en el post de ayer sobre el asunto.


Ahora que ya están informados, les recomiendo el nuevo disco de un artista de rock americano que a mí me motiva mucho más que el autor de 'Dancing in the dark'. 'Easy tiger', el nuevo trabajo de Ryan Adams, no alcanza las mejores cotas de su discografía, pero puede ser una buena introducción para acceder al mundo de este prolífico artista.


Sí, nuestro hombre sufre de incontinencia creativa y edita disocos a troche y moche, lo que no beneficia su currículum. Un ejemplo: en 2005 lanzó tres discos al mercado, y ninguno al nivel de su primeras obras en solitario. Porque, tras liderar en los 90 la muy recomendable banda de country rock Whiskytown, Adams deslumbró en 2000 con Heartbreaker, una maravila de rock americano de toda la vida, aunque alejado de los caminos más trillados. Casi obra maestra, si les interesa mi opinión.


Ya sabía que no. Anyway, nuestro hombre recupera en 'Easy tiger' el pulso que parecía haber perdido en anteriores entregas y borad grandes canciones, orientadas en ocasiones hacia el country, en otras hacia el folk rock. Suena al Dylan más inspirado, a los Stones más sureños, al Neil Young más clásico... pero actual.


Eso sí, hay dos canciones que chirrían: 'Goodnight Rose', que, encima, va la primera, suena rancia; y 'Halloweenhead' apesta al peor AOR, como si se llamara Bryan y no Ryan. Suerte que temas como 'Tears of gold', 'Rip off' o 'Two' compensan con creces el bajón antes mencionado. No hay una joya del calibre de 'Nobody's girl' de 'Heartbreaker', pero nos reconcilia con un artista capaz aunque autoindulgente.


A modo de curiosidad, les recomiendo una canción antigua de Mr. Adams. En 'Love is hell' (2004) se atrevió a profanar el 'Wonderwall' de Oasis, llevándosela a un terreno repleto de sutilezas. Concédanle una escucha.


Tema del día: 'Rip off', RYAN ADAMS

jueves, 29 de noviembre de 2007

Vuelve el afterpunk



Como lo prometido es deuda, paso a contarles mis impresiones sobre una de mis recientes adquisiciones musicales: 'Mantaray', de Siouxsie. Notable alto, quién lo iba a decir a estas alturas de la vida, para la nueva entrega de la diva gótica. Ya sin The Banshees y sin The Creatures, aunque con alguno de sus viejos socios como Budgie, editó en 2005 un DVD en directo repasando lo mejor de su carrera.


Y ahora llega un álbum que no desmerece respecto a las mejores cotas de su trayectoria. Un electro rock con los toques dark marca de la casa y esos arreglos misteriosos que imprime a sus mejores temas conforman un sonido moderno pero con el aroma a clasicismo de las grandes obras. Uf, qué grandilocuente.


Para entendernos, podría ser un cruce entre Goldfrapp y los últimos Depeche Mode. Con mejores canciones que la última entrega de éstos, añado. Ahora que tan de moda está hablar de postpunk, no está de más recordar que ella fue la reina del afterpunk con un listado de temas intachables que pocos igualarían en los 80.


Mi carta a los Reyes Magos de este año va a recoger la petición expresa de un concierto de Siouxsie en la Ciudad Condal. Ya vi uno en el 91 y quedé encantado. Por cierto, el otro día me sacaron de un error y aprendí, 20 años después, que se pronuncia 'Suzy' -sí como Suzy Quatro- sin ninguna 'x' de por medio. Que lo sepan.


Y cambio de tercio. Esta mañana he visto la cola en torno a la FNAC para adquirir las entradas de Bruce Springsteen, y que no me esperen. Bien, las colas no tienen que ver en eso, es simplemente que no tengo nada de ganas de ver a ese señor, que no me cae mal y es un pedazo de artista. El problema es su público.


Pasar más de tres horas de concierto junto a 95.000 fans de Springsteen es una de las peores perspectivas que se me ocurren. Hace dos tardes escuché por la radio a un joven que decía haber asistido a 78 conciertos del de New Jersey -sí, hay que estar colgado, sea de quien sea-; el chaval justificaba su demencia en que Bruce no es sólo un tremendo músico, sino que es una excelente persona, que se preocupa de la gente y que lo importante no es tanto lo que canta sino el mensaje que transmite.


Este ejemplo de buenrollismo con camisa de rayas no hay quien lo aguante. Este blog sostiene la teoría desde hace años de que a los fans más ultras de Bruce Springsteen no les gusta la música. les gusta Bruce Springsteen. Seguramente conocerán ustedes alguna excepción; vale, yo también, pero me reafirmo en la idea básica de que la mayoría de esos devotos acuden a una sola iglesia.


Esta absurda teoría de servidor reza también, aunque quizás no tanto, para U2. Hagan la prueba.


Tema del día: 'Into a swan', SIOUXSIE

lunes, 26 de noviembre de 2007

Cada día se aprenden cosas nuevas



Buenas, ¿conocen ustedes un grupo que atiende por Spoon? Yo no, hasta el sábado pasado. No es que me fueran presentados, sino que acudí a su concierto invitado por mi querida N. en la sala Razzmatazz. Fue una experiencia curiosa, en cuanto había bastante gente para escuchar a una banda que no transita por los medios generalistas -imagino- o especializados -los que yo sigo-, y además muy entusiasmada.


Pues sí, tres cuartos de entrada en la sala grande del complejo de la calle Almogàvars, aunque con una barra -y su espacio aledaño- cerrada. Y una audiencia bastante jovencita, por cierto, con pinta de universitarios la mayoría. Supongo que la brecha generacional tendrá algo que ver en que mi menda lerenda no supiera nada de Spoon hasta la velada del concierto.


Antes de los cabezas de cartel tocaron Explosions in the Sky, que sí que me sonaban aunque no les he escuchado. Sólo con saber que lo suyo es el post rock tengo suficiente para salir corriendo. En este caso, para llegar tarde.


En esto, que salieron Spoon y empezaron a aplicarse en su indie rock made in USA. Correctos instrumentistas, su música oscila entre lo alternativo -sin pasarse, ojo- de Death Cab for Cutie y el lirismo del Elvis Costello más inspirado. La gente se lo pasaba realmente en grande y yo, pues... bien. Me parecieron el típico grupo que no conozco y los veo en un festival y me quedo 20 minutos en ese escenario antes de seguir con la caminata habitual.


Curiosamente, delante de mí tenía a un periodista musical que debía de ser muy fan, porque no dejaba de bailar, dar brincos y animar a sus amigos cuando éstos desfallecían. Todo un personaje.
Dentro del buen tono general de la actuación, lo que encontré a faltar son canciones redondas, estribillos infalibles... ese pellizco, ese algo que te llega dentro. Se quedó en "están bien". De hecho, lo que más me emocionó fue la primera canción que sonó al acabar el concierto: 'Charlotte sometimes', de los Cure.


Y así fue mi paso de este año por Wintercase, el festival o ciclo de conciertos itinerante que cada otoño brota en Barcelona, Madrid, Valencia y Bilbao, y que, en cuestiones de cartel, ha conocido años mejores. A ver el próximo.


Tema del día: 'Charlotte sometimes', THE CURE


PD: Fuentes solventes me informan de que el overbooking vergonzante del día de Wilco es achacable a la promotora del concierto, Doctor Music, que optó por hacer su agosto a cuenta del sufrido público. Dicho queda.

viernes, 23 de noviembre de 2007

Esto sí que da miedo (y no REC)



Por votación popular, los insufribles Celtas Cortos vulneran en mayor medida las leyes contra la tortura de la Convención de Ginebra que los otros cuatro ¿artistas? incluidos en la última encuesta de este blog.


Contra mi pronóstico, Revólver le ha disputado el título a los pesados de la flauta y el violín hasta el último momento, mientras que dos voces femeninas, Amaral y Chambao, han empatado en su pugna por hacerse con la medalla de bronce. Yo pensaba a priori que Joaquín Sabina entraría en la zona Champions, pero ha quedado retratado como farolillo rojo, que tampoco es mal sitio.


Y la semana que viene, encuesta cinematográfica.


Tema del día: 'Matar hippies en las Cíes', SINIESTRO TOTAL

PD: Mi reconocimiento a hostiamor, que propuso como 'encuestable' a La Oreja de Van Gogh unas horas antes de que la cantante tomara las de Villadiego. Tiene usted ojo, amigo.

jueves, 22 de noviembre de 2007

No eres tú, soy yo



¿Les suena la frase de arriba, pillastres? Bien, no especulen, que no voy a hablar de mi vida erótico-festiva. La cuestión es que como tiendo a fiarme de la crítica musical -vale, de algunos de sus componentes- y ésta había mostrado en las últimas semanas una rara unanimidad hacia el último trabajo de Robert Wyatt, 'Comicopera', me he agenciado el disco y he procedido a una escucha atenta en busca de las excelsas cualidades que se le atribuyen.


Ufffffff... hacía tiempo que no me aburría tanto. Es más, en ocasiones el tedio dejaba paso a la irritación, porque el insigne abuelete puede llegar a hacerse insoportable en algunso pasajes de su nuevo álbum. Psicodelia de la vieja escuela, aires jazzy, music hall, cabaret británico... ¿suena bien, verdad? Pues no. Es un álbum conceptual, dividido en tres actos, con vocación teatral, que empeora a medida que avanza. La relectura de 'Adiós comandante' -sí, la del Che Guevara- en el tramo final llega incluso a ponerme de los nervios.


Pensarán ustedes que soy un cazurro de nula sensibilidad al que sólo le motivan tipos peludos con más pedales de guitarra que años cumplidos. No sería exacto, pero las opiniones son libres. En fin, me sabe mal lo de Wyatt porque lo que había picoteado de su obra anterior me interesaba moderadamente y el hombre me cae bien.


Por si no conocen ustedes la historia de este sujeto, Robert Wyat era uno de lso integrantes -el batería- de Soft Machine, conjunto británico que encabezaba a finales de los 60 una corriente psicodélica bautizada como sonido Canterbury, próxima a la experimentación de, por ejemplo, Pink Floyd.


Precisamente en una fiesta dada por esta banda, en 1973, nuestro hombre, borracho hasta lo indecible, se cayó por una ventana desde un cuarto piso. En una estupenda entrevista que publicaba 'Babelia' hace unas semnas, Iker Seisdedos apunta que el médico que atendió a Wyatt dictaminó que la cogorza, al impedirle oponer resistencia al impacto, le había salvado la vida. Eso sí, el músico vive en una silla de ruedas desde la fecha.


Esa entrevista y las reseñas coincidentes me habían empujado a querer escuchar el disco con ganas. Bajonazo total. El señor Wyatt me parece un tipo formidable con el que tomra un café o unas cervezas, pero de ahí a apreciar su música media un abismo. Supongo que es culpa mía. Suerte que no escarmiento y una nueva crítica elogiosa me han llevado no ya a conseguir sino a comprar 'Mantaray', el nuevo álbum de la gran Siouxsie. Dénme unos días y les cuento.


Tema del día: 'Just as you are', ROBERT WYATT

martes, 20 de noviembre de 2007

La vicodina lleva paracetamol



Que la foto no les llame a engaño. No me voy a poner a estas alturas del partido a destripar 'House' como si la hubieran programado anteayer por vez primera. Lo que quería destacar simplemente es que hoy martes, a medianoche, Fox estrena la cuarta temporada de la serie en una serie de pases especiales con este horario tan poco comercial.


La gracia del asunto es que los episodios se emitirán en V.O. con subtítulos en castellano. El hecho de ahorrarse las semanas de trabajo que supone doblar al excéntrico matasanos y sus compis provoca que la serie llegue a España con apenas siete semanas de retraso respecto a su emisión en EEUU. Vale, Cuatro ya estrenó este episodio en octubre, pero el resto no los dará hasta enero así que... vaya política tonta de avances.


Esta nueva ventana de emisión -atención a la expresión-, sobre todo, acaba con la chapuza de que la filial ibérica de Fox no emitiera con subtítulos. Sus series y programas han podido seguirse siempre en V.O., pero claro, sin letrillas, en España eso no significa mucho.


De modo que ahora, los delirantes dardos de House, generalmente bien doblados por una buena voz, ganan enteros. Porque Hugh Laurie, además de gran actor todoterreno, tiene una voz imponente y una dicción sobresaliente. El señor Laurie es inglés, por cierto, un país en el que los actores aprenden desde el primer día a que se les entienda. Sí, como aquí.


Ya que me he liado a hablar del doblaje y estas cosas, siempre me ha llamado la atención al ver 'Perdidos' que en los créditos finales se incluya sistemáticamente al reparto y dirección de dobladores. Y me desagrada, porque no le veo el sentido a ponerse medallas por retocar un producto artístico.


Pero, en fin, ya que presumen, en el último episodio, un nuevo personaje recién aterrizado en la famosa isla habla como Doña Croqueta. O sea, un castellano con fortísimo acento de turista americano, trufado además con un léxico más propio de un catedrático que de un curso de idiomas. Y, ojo, puede que me haya despistado, pero cuando estaba inconsciente, la chica deliraba en italiano.


Si a veces hay que tomar apuntes para seguir 'Perdidos', sólo nos faltaba esto.


Tema del día: 'Canción para follar', AROAH

lunes, 19 de noviembre de 2007

Arena y cal



La buena televisión gusta de esconderse en los recovecos de la programación, con lo que hay dos maneras básicas de llegar a ella: los chivatazos y la investigación sobre el terreno. El primer apartado incluye variedades como los amigotes enterados, los foros de internet y la prensa especializada, que fue como llegó quien esto escribe a descubrir Curb your enthusiasm, rebautizada en España con el nombre de su creador y protagonista, Larry David.


Hace años que había oído hablar de las peculiaridades de esta teleserie, en la que el guionista y productor Larry David, creador de la laureada Seinfeld, se encarna a sí mismo en lo que pasa por ser su vida real. Así, el protagonista lleva una vida de estrella del show business en Hollywood mientras se enfrenta a situaciones incómodas y malentendidos que pasan por ser el elemento cómico del asunto.


Estoy desilusionado, porque no me hace nada de gracia. Los embrollos que violentan relaciones me hacen gracia planteados desde una base de comedia, como la citada Seinfeld, donde el personaje de George resulta hilarante porque su mezquindad le lleva a meter la pata. Pero Larry David fuerza las situaciones de un modo que no me llega; como los gags con cámara oculta, vamos.


Lo que sí es gracioso es que esta serie, que empezó a emitirse en EEUU en 2000, llegue ahora a España y por duplicado. Sí, se puede ver en TNT y en La Sexta. Al menos, en esta cadena le han puesto el mismo título que en TNT, no como con la originalmente Entourage, rebautizada como El séquito en Canal +, y a la que la cadena de Emilio Aragón y compañía ha decidido respetar su denominación estadounidense. ¿Respeto idiomático o efectos colaterales de la guerra del fútbol?


Bien, vayamos ahora a los hallazgos casuales. No hay peor hora para programar algo en televisión que el domingo por la noche, rozando la madrugada. Por cuestiones de insomnio ocasional, hace dos semanas comprobé que en Paramount Comedy siguen emitiendo 'La hora chanante' aunque los autores del asunto se mudaran en septiembre a La 2 para perpetrar 'Muchachada nui'.


A su término, me quedé enganchado a la pantalla contemplando las barrabasadas de Dave Chappelle, un showman políticamente incorrecto que hace de la cuestión racial algo de lo que reírse a carcajadas. Chapelle's show dinamita los estereotipos sobre los negros como sólo un negro puede hacer, y sus gags no dejan títere con cabeza.


Alusiones a la política, el sexo, las celebridades o las drogas sazonan un ácido programa que, obviamente, no se puede doblar sin perder la gracia. Las parodias de Chapelle imitando a Prince, Samuel L. Jackson o Rick James son descacharrantes en su versión original, aunque uno no esté muy familiarizado con el referente.


Asimismo, su vocabulario machista, homófobo y racista cuando se burla de las enjoyadas estrellas del hip hop pasa por ser lo más atrevido de la televisión de EEUU. Bueno, pasaba porque tras dos temporadas en antena, Chapelle se fue a Suráfrica en 2005 a encontrarse a sí mismo. No se sabe si lo consiguió, pero regresó y dejó el programa.


Iba a ponerles un clip de youtube, pero no están subtitulados, así que si son ustedes angloparlantes, lo pueden hacer solitos.


Tema del día: 'Superfreak', RICK JAMES

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Por delante y por detrás



Tendría que repasar el extracto de la tarjeta de crédito, pero me parece que últimamente gasto más en DVDs musicales que en CDs. Tampoco grandes cantidades, pero algo más al fin y al cabo. El último de estos dispendios es 'Immagine in Cornice', que recoge el tramo italiano de la gira de Pearl Jam del año pasado.


Nunca había sido quien esto escribe demasiado fan de los de Seattle, pero en septiembre de 2006, cuando recalaron en el Pavelló Olímpic de Badalona, allí que me fui a verlos, más por curiosidad que por otra cosa. Salí gratamente impresionado y desde entonces abracé la fe del pearljamismo.


El DVD combina las canciones tomadas de cinco conciertos con los típicos momentos de gira. Estos últimos, en contra de lo que suele ser habitual, resultan tan indispensables como los pasajes en directo. Salvo un par de reflexiones a lo Bono del cantante Eddie Vedder, el resto muestra a unos músicos con casi veinte años de carrera que se llevan sorprendemente bien y, ojo, no han perdido el mundo de vista por el mero hecho de ser estrellas del rock.


Así, un guitarrista sale de su hotel para atender pacientemente a los seguidores que quieren fotos y firmas y luego explica la rabia que le dio en su adolescencia que ¡los Scorpions! le ignoraran en una tesitura similar. Otra escena: el bajista salta una valla y se cuela en una pista para skaters para ejercitarse con su tabla y desconectar.


Mi favorita, no obstante, recoge al cantante y al teclista en una iglesia -quizás la catedral- de Pistoia, una pequeña ciudad en la que tocan en una plaza medieval al aire libre. El director de la escuela de música local pondera las virtudes de los órganos hechos en la población e invita al pianista de la banda a probar el de ese templo. La cara del veterano rockero después de interpretar una pieza en tan venerable instrumento es la de haber alcanzado el nirvana.


Bien, ya ha quedado claro que no inspiran rechazo como personas. Como artistas, tampoco. Pearl Jam son una apisonadora de rock clásico en directo, con algunas canciones enormes y una energía encomiable. Lo único que me echa un poco para atrás es un solo de guitarra larguísimo y otro a continuación de batería en 'Even flow', uno de mis temas favoritos.


Cuando aflojan, también exhiben poderío y maestría, como en 'Betterman'. Sin embargo, mi momento nescafé particular es 'Alive', una de las mejores composiciones guitarreras de las dos últimas décadas. Por cierto, durante esta canción, Vedder corre por el escenario y se pega un hostiazo de padre y señor mío. Les honra no haberlo quitado.


Y no les desvelo más. Sí, ya sé que no es como una película, pero un concierto -aunque falseado- también tiene subidas y bajadas, clímax y todo eso. Bueno, la última: el último bis -no se pierdan cómo se deciden cada noche- es el 'Rockin' in the free world' de Neil Young.


Tema del día: 'Alive', PEARL JAM

martes, 13 de noviembre de 2007

Este blog te salvará la vida



Quería hablarles hoy de un libro lisa y llanamente sensacional. Su título es 'Este libro te salvará la vida' y su autora es A.M Homes, una escritora estadounidense hasta ahora desconocida para mí, pero cuyos títulos anteriores ya le habían hecho un nombre en la literatura norteamericana.


Bien, iba yo a escribir sobre Homes y su obra de nombre aterrador cuando, al documentarme, he encontrado la reseña sobre el mismo que publicó Rodrigo Fresán en 'Babelia', el suplemento cultural de El País' el 26 de mayo de este año. Como me veo incapaz de añadir nada a este texto tan preciso y afilado, se lo transcribo íntegro:


"Un pederasta en prisión, un adolescente soportando el derrumbe de sus padres, un ex presidente derribado por el Alzheimer, un joven obsesionado sexualmente con una muñeca Barbie son algunos de los protagonistas de las novelas y relatos de A. M. Homes. En resumen: Homes se ha ocupado siempre de tejer tramas con la lana de lo grotesco regalando jerséis que nadie jamás se pondría en público pero que resultan tan tentadores de modelar en privado. Placeres perversos con prosa y tempo magistral. La carcajada confundiéndose con la mueca. Una maestra.


De ahí que la sola lectura del título de su quinta novela provoque deliciosos escalofríos de anticipación. ¿Una bestial demolición de la cultura autoayuda y los ritos new age? ¿Una postal desesperanzada? Sorpresa: no. Este libro te salvará la vida es inesperadamente optimista y redentor a pesar de la contaminación ambiental y su única intención es ofrecer un mensaje consolador para todos aquellos que tanto sufrieron -y tanto nos divirtieron- en textos anteriores de esta autora. Atrás han quedado las pesadas atmósferas y los humores más que negros que la acercaban a las películas de Tod Solondz y si a algo recuerda esto es al Magnolia de Paul Thomas Anderson. Aunque tal vez los modelos más directos -Homes lo ha nombrado como a uno de sus maestros y prologado una nueva edición de Falconer- sean Bullet Park y Esto parece un paraíso, de John Cheever: historias donde lo que se narra es la súbita irrupción de la luz en tanta oscuridad.



Aquí, el hombre eclipsado que vuelve a ver el sol es el divorciado Richard Novak: alguien a quien le sobra el dinero, quien ya no tiene necesidad alguna de trabajar, que no puede conectar con su hijo y que un día es golpeado por un dolor más allá de todo diagnóstico y por la visión de un agujero creciendo en la ladera millonaria en la que crece su casa. Ambos "cataclismos" lo sacarán de un largo letargo y lo pondrán en movimiento relacionándolo con un curioso y entrañable reparto de personajes -que incluye a un astro del cine, Bob Dylan, un caballo perdido, una banda de secuestradores, un ama de casa sollozante, voraces termitas y a un escritor fetiche- donde destaca Anhil, un vendedor de donuts con mucho de gurú. Y de pronto -asombrado pero también agradecido- el habitué de Homes comprende que el tema aquí es nada más y nada menos que la felicidad y sus muchas texturas y las diversas formas de hacer el bien y deshacer el mal. ¿Por qué? En alguna entrevista Homes ha explicado que la necesidad de un libro amable surge del impacto de haber hallado a su madre biológica y de su propia maternidad: "Me he convertido en esta buenaza que quiere que todos se quieran", declaró.

Pero a no confiarse.


La novela de Los Ángeles como género -arrancando quizá con Nathanael West y John Fante, paseándose por Raymond Chandler y James Ellroy, recibiendo a los turistas Aldous Huxley y Evelyn Waugh hasta alcanzar a los más jóvenes Bret Easton Ellis y Dana Spiotta- nos informa una y otra vez que esta ciudad es un sitio perfecto para matar o morir o, mejor, para volverse plácida o violentamente loco siguiendo absurdos ritos funerarios o complejos procesos para la obtención de la vida eterna o, mejor todavía, para vivir y sobrevivir en una atmósfera envasada al vacío bombardeada por las radiaciones de Hollywood y los vientos rojos del desierto.

El Los Ángeles de Homes -quien también escribió un muy buen ensayo sobre la ciudad para The Literary Travel Series, una colección de libros creada por The National Geographic y editada aquí por RBA- evoca al Los Ángeles desalmado y zombi de Joan Didion, pero dulcificado. O, tal vez, mejor dicho, anestesiado. Una especie de paradisiaco purgatorio con temblores de infierno para el que el cielo siempre está demasiado alto y donde la bondad compulsiva que reparte y recibe Richard Novak con sonrisa beatífica de James Stewart acaba sonando un tanto sospechosa, demasiado parecida a la armonía cuidadosamente orquestada de El show de Truman. Es entonces cuando se comprende, alcanzada la última página, que la sátira de Homes en Este libro te salvará la vida puede no ser tan cruel como de costumbre pero es igual de feroz que siempre. Y que no hay aquí un lobo con piel de cordero sino algo mucho más atemorizante: un cordero que aúlla y sonríe con todos y cada uno de sus colmillos."


Hola, soy yo de nuevo. 'Este libro te salvará la vida' está editado por Anagrama en Panorama de Narrativas- ya saben, esa colección de libros amarillos-, y tiene 400 páginas. Por añadir algo al texto de Fresán, a mí me ha recordado 'El periodista deportivo', de Richard Ford. Igual no se parecen tanto, pero los he disfrutado por igual.


Tema del día: 'You can't judge a book by its cover', BO DIDDLEY


PD: Hay encuesta nueva. Voten.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Apretado y feliz



Gran velada musical la del jueves pasado, en que Wilco ofrecieron un fantástico concierto en Barcelona. Sí, voy con unos días de retraso, pero qué quieren, el fútbol es así. En fin, he dejado pasar unos días para asimilarlo y ya se lo puedo contar: Son muy grandes.


Su último disco, 'Sky blue sky', salió a la venta en primavera y fue precisamente en el Primavera Sound donde les pude ver por primera vez en directo. Por desgracia, el hecho de que actuaran a las 2 de la mañana del sábado -tercera jornada consecutiva de festejo musical- jugó en su contra -bueno, en la mía-, al igual que el escaso volumen de sonido que ordenaron a los técnicos. Vamos, que me quedé con ganas. Inciso: ¿Les suena esta frase?


Ay, que me despisto. Wilco pasaron también por el FIB en verano, pero en domingo, día en que servidor ya estaba de regreso, así que no hubo galletas. En fin, el jueves, bien acompañado, me planté en Razzmatazz, sala sobre la que luego me extenderé, pero que estaba no llena, sino atiborrada de gente. Y no tengo confirmado que agotaran las localidades.


Precisamente hablé de eso con P., de profesión diseccionador, haciéndonos cruces los dos del éxito de un grupo sin un sólo hit en su trayectoria. Tararear un tema de Wilco no es fácil y sólo saldrían airosos del desafío los fans muy fans. Pero algo tienen que arrastran a los aficionados a la música en general -como mi menda lerenda- a escucharles.


Hicimos bien. Los de Chicago no son el siguiente eslabón de la reinvención del rock contemporáneo -como su penúltimo disco, 'A ghost is born', podía dar a entender- sino un sobresaliente grupo de heredero del clásico sonido norteamericano de, digamos, Neil Young. Por eso, su recital sonó al principio acústico, suave, reconfortante... demasiado plácido incluso.


La segunda mitad del show, no obstante, dio entrada a inyecciones de nervio en las ejecuciones de sus viejos temas, y también de alguno nuevo. Mención especial en este sentido para 'Heavy metal drummers' y 'Hummingbird', y para su último tema, mi preferido y el de muchos: 'Spiders'.


Voy ahora a lo del local. La capacidad oficial de la sala Razzmatazz es de 2.500 personas, lo que, desde luego, es una barbaridad. No sé cómo se ha llevado a cabo el cálculo, pero el overbooking del otro día resultó infame. Suerte que éramos casi todos talluditos y se trataba de un concierto poco proclive a saltos y bailoteos, porque, de lo contrario, aquello acaba mal.


No se puede pagar 33 euros para sufrir como sardinas en lata y, en muchos casos, no ver nada. El primer piso, que rodea la sala, y que permite visión a muy pocos, acabó hasta arriba de gente que no soportaba las apreturas de abajo. No sufran, que tuve suerte y acabé dando con un lugar relativamente bueno dadas las circunstancias.


Y ahora, el colofón rosa. Como no podía ser de otra manera, Sobrevalorado aprovechó el aftershow para saludar a dos de los integrantes de Wilco, guitarrista y teclista. Amables y educados, ambos; sépanlo ustedes.


Tema del día: 'Spiders', WILCO


viernes, 9 de noviembre de 2007

El museo de los horrores



Fieles lectores, tiene ustedes buen gusto. Al menos, para detectar lo más putrefacto dentro del cubo de la basura. No cabe duda de que Europe y su 'The final countdown' se merecen el premio a la peor canción de entre la lista de horrendas candidatas. Los resultados de la encuesta han sido los siguientes:


- 'The final countdown', EUROPE (41%)

- 'I wanna know what love is', FOREIGNER (25%)

- 'Ebony and ivory', PAUL MC CARTNEY & STEVIE WONDER (16%)

- 'What's going on', 4 NON BLONDES (8%)

- 'Take my breath away', BERLIN (8%)


Si ustedes consideran que alguna otra horripilante canción está en condiciones de competir con éstas, no dejen de enviar sus peticiones en forma de comentario a este blog. Aceptamos categoría española y resto del mundo.


miércoles, 7 de noviembre de 2007

Pedir la voluntad



'Me gusta pero no me enloquece' es mi frase hecha para hablar de Radiohead. La verdad es que hacía años que no les prestaba demasiada atención, quizás porque 'Hail to the thief' (03) me decepcionó enormemente, con lo que la noticia de que ahora editaban un nuevo álbum tampoco me llevó a dar palmas con las orejas.


Pero hete aquí que la banda se presenta con la novedosa idea de regalar su contenido en internet. Si querían atraer mi interés, lo han conseguido. Por si alguien se ha despistado y no ha oído hablar del asunto en las últimas semanas, la cosa es que 'In rainbows' puede descargarse de la red con sólo rellenar un formulario en la web del grupo.


¿Gratis? Sí y no. Los autores de 'Karma police' sólo piden la voluntad. Una de las casillas a rellenar es cuánto pagas por la descarga, en libras esterlinas, por cierto. Si elucubran sobre cuánto ha pagado servidor, han acertado. Nada. No por tacañería, sino que he optado por escuchar el disco ahora y, si me gusta, comprar el CD normal y corriente, que saldrá a la venta en enero.


De hecho, según tengo entendido, los músicos entienden que, total, si con el emule y otros artilugios la gente lo puede tener gratis, para que no saltarse pasos y llegar directamente al público. No obstante, además de la descarga digital, los fans irredentos tienen la opción de pedir en la misma web el pack especial.


Por 40 libras, casi 60 euros, te envían a casa el CD, otro CD con temas extra, dos vinilos con todos los temas, además de un lujoso librito con fotos de qualité y las letras. Ah, y un código para efectuar además la descarga de internet. Teniendo en cuenta que los envíos de este combinado empezarán a salir el 3 de diciembre, imagino que la descarga por la cara como la que yo he hecho es por tiempo limitado.


Desde luego, imaginación no les falta a estos chicos. El tiempo dirá si es un sistema válido o una astracanada, pero denota interés por cambiar la manera de hacer las cosas. Y no son los únicos, grandes leyendas como Prince o Ray Davies han regalado sus últimos trabajos en el Reino Unido con la compra de un diario. Más de un millón de ejemplares cada uno, que no se destacan precisamente por sus ventas recientes.


¿Y qué tal 'In rainbows'? Pues... aún no lo sé. No está mal, pero con tres escuchas tampoco me parece una obra maestra. Menos ladrillo que 'Hail to the thief', más accesible que 'Kid A' o 'Amnesiac' y más arriesgado que los anteriores. Es todo lo que puedo decir de momento. Ya les contaré.



Tema del día: 'House of cards', RADIOHEAD


martes, 6 de noviembre de 2007

Sangre fácil



Por fin llegó 'Dexter' anoche a mi pantalla televisiva. En concreto, al canal Fox, que la emite los lunes en insuperable tándem con 'Perdidos'. Hay quien se la baja de internet, pero claro, ¿con quién la comentas? Necesitas alguien que vaya a tu ritmo... vaya, ahora se me ha ido la cabeza a otra cosa.


A lo que iba. Si usted no tiene televisión por cable o satélite, no se amohíne, que Cuatro la echará -como dicen en la Meseta- en los próximos meses. Y hará bien en verla, si es usted de esas personas que buscan en la pequeña pantalla lo que el cine últimamente no ofrece:


- Historias para adultos

- Tramas inteligentes y fluídas, nada de obsesiones onanistas sobre traumas personales

- Sexo y violencia explícitos, pero realistas.

- Personajes con dobleces, sin maniqueísmos

Ahora, la serie. Dexter es un tipo que trabaja de forense especializado en restos de sangre para la policía de Miami. Esto, de día. De noche, un oscuro pasado infantil le empuja a cometer crímenes, aunque ha encauzado su furor homicida hacia los asesinos que logran evadir la acción de la justicia.


No voy a entrar en demasiados detalles porque luego pierde gracia la cosa, pero apuntaré que una de las cosas que menos me agradan es la omnipresente voz en off del personaje, aspecto que le emparenta con otro ilustre serial killer de ficción, el gran Patrick Bateman de 'American psycho'. Puestos a buscar parecidos, la mosquita muerta que imaginó Patricia Highsmith para 'El talento de Mr. Ripley' también sería un referente.


Tampoco me vuelve loco que la serie se desarrolle en Miami, con el omnipresente sonido Estefan por todas partes y el exceso colorista por todos lados. Para enseñarnos la ciudad ya tuvimos a Don Johnson en 'Miami Vice'. Qué tiempos...


Pero, en fin, pecata minuta en comparación con lo mucho y bueno que incluye 'Dexter', como a su protagonista, Michael C. Hall, conocido por haber encarnado a uno de los Fisher de 'A dos metros bajo tierra'. Gran voz la suya, por cierto, aunque el doblaje es digno.


Tema del día (obvio y que suena en la serie con arreglo basileño): 'Psycho killer', TALKING HEADS


viernes, 2 de noviembre de 2007

Estudio de mercado



Coincidiendo con este puente festivo, ha llegado a su fin el plazo para participar en la encuesta sobre este blog. El resultado ha sido el siguiente:


Pregunta: ¿Qué te parece este blog?


Respuestas:


- Una memez (30 %)


- Pedante y pretencioso (9 %)


- Ni fu ni fa (6%)


- Un hallazgo, lo mejor que me ha pasado en la vida (54%)


Si tenemos en cuenta que el grueso de lectores de esta página corresponden a mi círculo de amistades y conocidos, y que -por misterios de la informática que no sé comprender- yo mismo he podido votar cuatro veces, la conclusión más destacada es que el 39 % que ha elegido las dos primeras opciones ha de incluir por fuerza a personas del citado círculo. Cabrones.


En fin, era un divertimento. No obstante, es curiosa la mala leche de la gente y el hecho, atención, de que la opción 'una memez' pasara de tres a diez votos en sólo un fin de semana. Mmmmm... me parece que no soy el único que ha votado más de una vez. O eso, o alguien ha hecho correr la voz, que mira que hay que estar aburrido. En cualquier caso, gracias por leer y por participar.


Como la tontería esta de la encuesta me ha hecho gracia -soy así de simple, señora- creo que la voy a incorporar como elemento fijo y con pregunta cambiante. Una novedad más para celebrar que este blog se acerca al año de vida y a las 150 entradas.


Tema del día: 'Atmosphere', JOY DIVISION


PD: La foto de hoy... vamos, por la cara. ¿Qué iba a poner? ¿Una foto mía? Anda, anda...