miércoles, 6 de octubre de 2010

Vuelve el héroe cansado



Empiezo a pensar que Pérez-Reverte escribe siempre el mismo libro, con la salvedad de 'El pintor de batallas'. Luego puede haber salvedades entre la serie de 'Alatriste', las obras conmemorativas -'Cabo Trafalgar', 'Un día de cólera'- y las novelas puras y duras, pero se mantiene el personaje del héroe cansado, de vuelta de todo, que sabe más por viejo que por diablo y que no se llama a engaño en cuanto al destino.

Bien, igual es el mismo libro, pero a mí me encanta. Una debilidad, ya ven. Sobre todo, si mezcla géneros y tramas como 'El asedio', una delicia que se lee de cabo a rabo con avaricia. En este caso, estamos en la Cádiz de 1811, sitiada por los franceses y único reducto español que las tropas napoleónicas no han podido ocupar. En esta plaza portuaria, insular, en la que se apiñan todo tipo de refugiados, fugitivos y buscavidas, convergen una serie de personajes cada uno con su propia historia a cuestas pero unidos por el duro día a día en una ciudad castigada por las bombas que lanzan los franceses.

Personajes a retener: un oficial artillero galo, más científico que soldado; un policía gaditano obsesivo y duro como el pedernal; una dama de la burguesía mercantil local; un capitán de barco experto y desconfiado; su segundo, un joven audaz aunque moribundo; un taxidermista que esconde un ominoso secreto... y Cádiz y alrededores también como personaje fundamental.

Si en 'Un día de cólera' Pérez-Reverte se movía como pez en el agua por el Madrid de 1808, en este caso la bahía de Cádiz y sus cercanías aparecen de forma omnipresente, de modo que el no que no conozca la zona puede perderse un poco. Casualmente, no es el caso de servidor, pero si ustedes no están familiarizados con la Tacita de Plata -qué horterada de apelativo- y aledaños, el libro incluye un mapa muy útil además de un plano de Cái capital.

El meollo de la novela es una serie de sádicos asesinatos de muchachas cometidos en la ciudad que coinciden siempre con la zona donde ha caído una bomba gabacha. La persecución del responsable se entrelaza con el devenir de la guerra y de la vida cotidiana de los sitiados. Novela coral, pues.

Como buena obra de su autor, se lee fácil y con gusto, sobre todo si uno es fan de las batallas napoleónicas o de los combates navales, y se aprenden no pocas cosas sobre la España de las Cortes de Cádiz. Como se pueden imaginar, al que no le guste el estilo del ex reportero de guerra, no cambiará de opinión con 'El asedio'. Los seguidores, por el contrario, disfrutamos como un gorrino en una charca.

Vídeo del día: '2 kindsa love', JON SPENCER BLUES EXPLOSION

4 comentarios:

xyz dijo...

A mí no me gusta Pérez Reverte. Si encima un seguidor admite que siempre hace el mismo libro, pues ya pa qué más, vecina.

¿y el héroe del blog? ¿también está cansado?

ausente dijo...

Huy, pues parece que ya ha descansado.

truco o trato dijo...

Será el mismo libro pero a mí me encanta, cada vez que sale uno me lo compro. Este último, de los mejores.

yolanda dijo...

A mí siempre me ha dado la impresión de que el hombre empieza bien, pero luego se va liando, se va liando, al final se cabrea y los acaba con rebebas.


Yol.