jueves, 6 de marzo de 2008

Segunda piel



Voy a ponerme hoy con TV3, una cadena que veo poco, aunque seguramente sea la generalista que más sintonizo. Como ustedes ya sabrán, o si no ya se lo cuento yo, sus periodistas han optado por no firmar sus informaciones sobre la campaña electoral en protesta por la obligación de regirse por el sistema de bloques y cuotas informativas al que obliga la Junta Electoral Central.


Eso está muy bien y dice mucho de la independencia de sus profesionales, pero, cuando gobernaba CiU en Cataluña, ¿dónde estaban esos periodistas defensores de la objetividad? Me refiero a cuando Pujol se levantaba de la siesta y decía a sus adláteres 'que venga Tv3, que tengo que decir una serie de cosas'.


Hace unas semanas, un cargo del PSC, Joan Ferran, criticó la '"costra nacionalista" que anidaba en la televisión pública catalana y fue ampliamente reprendido, incluso por su propio partido, por querer arrimar el ascua a su sardina. Tan cierto como que se equivocó al querer barrer para casa es que tenía razón en el diagnóstico. No es costra, es una segunda piel.


Y donde más se nota no es en la información política, sino en cualquier otro apartado informativo. Los deportes, sin ir más lejos, con el posicionamiento pro selecciones, son un ejemplo apreciable. Por no hablar de la etiqueta de 'Estat espanyol' en vez de 'España', que ha calado hasta en los informativos catalanes de la SER.


Y otro apunte. Fíjense en 'Polònia', un programa fantástico donde se parodia a los políticos con tino. Todo el espectro parlamentario sale escaldado, desde el PP a ERC. Ahora bien, pasemos a las ideologías. El españolismo rancio y unitarista de los Acebes, Zaplana y compañía queda convenientemente caricaturizado, como ha de ser. ¿Y el independentismo? ¿Se ríen se él? ¿Es más legítima una opción que otra en un sistema democrático? Ay, ay, ay... que asoma la costra.


'Polònia' es un producto externo a TV3, y sus autores tienen, en la radio privada en la que también trabajan (RAC 1) total derecho a meterse con quien quieran y dejar indemne a los demás. Pero, como TV3 es una cadena pública, creo que no estaría de más reírse de todo lo risible.


Recuerden la que se armó cuando Boadella -ahora en horas bastante bajas, por cierto- se rió del imaginario nacionalista nostrat. A ver si 20 años después no va a haber tanta valentía.


Tema del día: 'Mixolidia blues', SANJOSEX

1 comentario:

Nicodemo dijo...

El reparto de consejeros que han hecho los partidos políticos en la última reforma de la Corporació Catalana (antes "de Ràdio i Televisió" y ahora "de Mitjans Audiovisuals") ha sido bochornosa, con una ERC luchando por llevarse la parte buena del pastel -que por algo en el Pacte del Tinell que dio paso al "Tripartit" se quedaron con el Departament de Cultura- i un CAC (Consell Audiovisual de Catalunya que supuestamente debe velar -entre otras cosas- por la no politización de los medios públicos) mirando para otro lado.