martes, 29 de enero de 2008

Es bueno ser rey



Sé que hay miles, qué digo miles, millones de lectores descontentos porque tengo algo abandonado el blog, pero es lo que hay. A diferencia del protagonista de 'Californication', al que tanto me parezco según Amanda, a mí no me paga nadie por escribir esta bitácora. Una injusticia, estoy de acuerdo.


Voy a hablarles hoy, para variar, de una serie que emite Canal+. Se trata de 'Los Tudor', un producto angloamericano con carga histórica y tramas de sexo, muerte y poder. No en vano, aborda la figura de Enrique VIII, el monarca inglés que pudiendo cepillarse a todas las mujeres de su reino, cosa que casi hizo, se casó hasta seis veces el muy tonto.


En fin, que se trata de una serie histórica elaborada por el canal estadounidense Showtime-en coproducción con Irlanda y Canadá-, lo que garantiza sexo a raudales. Pero, desgraciadamente, no es 'Roma', el mejor producto televisivo de época de los últimos años. En 'Los Tudor', el componente británico en la producción se deja notar, paradójicamente, menos que en las andanzas de los dos legionarios de la Décimotercera. Falta la BBC, para entendernos.


Jonathan Rhys Meyers pone su habitual cara de efebo-sátiro, casi siempre al borde la sobreactuación, para un Enrique VIII que, si bien sí fue un atleta -deportivo y sexual- en sus años mozos, pronto se convirtió en el gordo que la Historia nos ha legado en forma de retratos. Tengo curiosidad por ver la decrepitud del mozalbete, lo reconozco.


También albergaba ciertas dudas sobre la verosimilitud histórica de varios hechos que aparecen en la serie. Y algo de razón llevaba. Los 15 años que se llevan Enrique y Catalina de Aragón en la ficción eran ocho en realidad; el monarca no le echó el ojo a Ana Bolena hasta tener treintaymedios, no los veintitantos de la serie; y a una hermana del rey le han mantenido el nombre pero adjudicado la vida de otra hermana; además, la serie la casa con el rey de Portugal cuando en realidad había estado casada (20 años antes de esa supuesta acción) con el de Francia.



Vamos, que han comprimido el tiempo y se han tomado algunas licencias. Si quieren conocer algo más del argumento, les remito a es.wikipedia.org/wiki/Enrique_VIII_de_Inglaterra. Eso sí, vayan con cuidado o se enterarán del final. La historia del monarca que rompió con la Iglesia Católica cuenta, de momento, con dos temporadas, pendiente de estreno la segunda tengo entendido. Veremos si llega al final del reinado de Enrique o acaba antes, que este tipo de series son muy caras.


Y un detalle. De lo mejor de la serie resulta la presencia de Gabrielle Anwar como hermana del rey. Por ejemplo, la recordarán como la joven que bailaba un tango con Pacino en la execrable 'Esencia de mujer'. Ahora es más mayor y más... ya me entienden. Lástima, eso sí, de los labios neumáticos que se ha puesto.


Tema del día: 'It started with a mixx', LOS CAMPESINOS!

5 comentarios:

touching the balls dijo...

No te gustan los labios neumáticos, eh? ay, pillastre

Anónimo dijo...

De Ibarra a Rhys meyers, eso si que es un salto de calidad. Lo digo por la foto

Nicodemo dijo...

Yo, no lo puedo remediar, tengo debilidad por esa Ana Bolena de ficción: estoy deseando que empiecen las escenas de alcoba con ella!!!!!!

Anónimo dijo...

Roma ¿la mejor serie? has visto el Ala Oeste de la Casa Blanca. Aaron Sorkin, el creador de la serie, es un maestro.

Sobrevalorado dijo...

Mi anónimo comunicante, he escrito que 'Roma' es el mejor producto televisivo de época de los últimos años. Repito, de época.

Para tranquizarle, mi top 3 de esta década es 'Los Soprano', 'A dos metros bajo tierra' y 'El ala oeste'.