jueves, 24 de mayo de 2007

Este tío da asco



Sí, amigos, me corroe la envidia. No se puede ser tan alto, tan guapo, tan buen futbolista, tan caballeroso con los rivales, y tener además el historial de este hombre: Cinco Copas de Europa (de ocho finales disputadas), siete scudettos, cinco Supercopas italianas, una Copa italiana, cuatro Supercopas de Europa y una Copa Intercontinental. Esto sólo con el Milan. Con la squadra azzurra, ha sido 126 veces internacional, ha disputado cuatro Mundiales y es el segundo jugador con más partidos jugados en este torneo, sólo superado por Matthäus.


Y hala, anoche Paolo Maldini levantó una nueva Copa de Europa o Champions League. ¡Un tipo que es más mayor que yo y que aún juega al fútbol! En fin, las comparaciones son odiosas, y hasta crueles. O cómicas. Anyway, voy a centrarme en el partido de ayer, que, por si ustedes no lo saben, acabó con victoria milanista por 2-1 frente al Liverpool.


A Benítez, esta vez el invento le salió rana. Lo de instalar una tela de araña de cinco centrocampistas con Gerrard más adelantado de lo que gusta no acabó de carburar. Mascherano, que estuvo enorme en las semifinales ante el Chelsea, pasó ayer desapercibido; a Xabi Alonso se le acabó la gasolina antes de lo habitual; Pennant resultó incisivo por la derecha, pero también fue de más a menos; y Zenden, por la izquierda, pues centró una vez al área sin mandar el balón al cuerpo del defensor. Algo es algo.


En ésas, que Kuyt estaba más solo que la una en punta. Más o menoS como Inzaghi en el otro bando, pero con la diferencia de que Il Pippo, un 9 algo tronado, tiene una fe ilimitada en sus propias capacidades, y además, a él le asistía Kaká desde la segunda línea. Lo poco que hizo el brasileño fue lo mejor del partido, como acostumbra.


Y a Ancelotti, el 4-3-2-1 le ha acabado por salir bien, pese a renunciar a las bandas o dejarlas en manos de su laterales, que viene a ser lo mismo. También le salió cara al apostar por Inzaghi en detrimento de Gilardino. Después de dos años, los 25 millones que pagaron por este último se antojan ahora una cifra exagerada.


Los goles, por si no los han podido ver, fueron el típico churro de un equipo italiano, un golazo de clase en el pase y la definición, y un cabezazo en fuera de juego. Y dos reflexiones para acabar: Igual descansamos un poco de tanto Liverpool y de su maravillosa, incomparable, cantarina y solidaria afición. La segunda es: el año en que el Inter conquista la Liga después de tantos años -la del año pasado con las sanciones no cuenta- va el equipo vecino y gana la Copa de Europa. Ya es mala suerte.


Tema del día: 'Overture', PATRICK WOLF


2 comentarios:

touching the balls dijo...

Para mala suerte la del Español

Anónimo dijo...

sí que es guapo, sí